El leer es un agradable vicio que te llena ratos de soledad y te aporta gratos momentos  a la vez que te lleva a reflexionar y a crear pensamiento. El libro no puede ser sustituido por algo más moderno y virtual. El gozo de husmear en la biblioteca y encontrarme con  los  libros que quiero leer, el poder tocarlos, ver su formato, hojearlos, dilucidar por cual de ellos empiezo, anotar en un papel el resto para no olvidarlos; irme tranquila, contenta, con la satisfacción colmada por tener esa ansia lectora cubierta para una temporada.
Ya en casa la lectura me succiona, hace que me sumerja en mí misma y que me aísle de cuantos me rodean. El mundo exterior desaparece y el real empieza a ser el del  libro que esté leyendo en ese momento, esta sensación me dura días, aún después de llegar al final del mismo. 
Lo mejor para este vicio son las vacaciones, en esta época puedes permitirte entregarte a él sin la mala conciencia de dejar desatendidas otras obligaciones.