Ir al contenido principal

Fábula sobre perros y gatos


Comenzaba un nuevo día alegre y soleado tras una temporada en que las jornadas se habían sucedido grises y húmedas. En aquella ciudad blanca, solo por algún extraño conjuro, brillaba alguna vez una chispa de luz que le hacía parecer grande y hermosa.

Una gata, intrépida y curiosa, salió a la calle feliz, contenta con su juguete nuevo. De pronto, sintió el frío de una sombra que la cubría y se alargaba en una mueca horrible propia de la peor pesadilla. Al levantar la vista, ¡cuál no sería su espanto! Se encontró frente a frente, con dos monstruosas caras de pitbull que prontos a atacar le mostraban sus grandes y feroces dientes. La gata quedó inmóvil, petrificada. Estaba perdida. Movió la cabeza a ambos lados de la calle. Hileras de humanos: hombres y mujeres, con aspecto cadavérico, la observaban con miradas fijas, de ultratumba, sin hacer nada. El montón de despojos en que quedó convertida en un segundo hubiera sido reducido a la nada más absoluta si no fuera porque apareció él. 

Un pastor alemán, de aspecto musculoso y actitud distante, estaba atento a lo que allí ocurría. De un salto, se plantó en la escena sorprendiendo y paralizando la acción que tenía lugar. Luchó a bocado partido e impuso su autoridad. Los pitbulls, tras un amago de resistencia, cedieron en sus acometidas. Un corgi galés, con actitud exaltada, se acercaba y retrocedía animando a los pitbulls con sus ladridos. La acción del pastor alemán lo amedrentó y se retiró con el rabo entre las piernas a su caseta, a la espera de una nueva oportunidad.  

El dueño de los pitbulls observaba con mirada rápida; por sus cortos comentarios, gestos y compostura se apreciaba que estaba animando a sus perros con los que imponía su ley y su respeto y estos le eran fieles defensores a muerte. 

La gata a duras penas pudo incorporarse. Con la piel ajada, sintiéndose abandonada y llorosa, lamió sus heridas. Con la cabeza gacha, derrotada y dolorida, se retiró a su habitáculo cubierto de maleza: arbustos, zarzales y jarales. 
El juguete quedó destrozado en el asfalto.

Comentarios

  1. fue real? me agrada la manera en que redactas

    ResponderEliminar
  2. Tan real como la vida misma. Gracias por tu cometario.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.

Más vistas

El cuarto de atrás - Reseña

Autora: Carmen Martín Gaite Género: Ficción política Año de publicación: 1978 Ediciones Cátedra, 2023 Páginas 277 Premio Nacional de Literatura 1978 Pretender al mismo tiempo entender y soñar: ahí está la condena de mis noches.     (Carmen Martín Gaite). El cuarto de atrás es una novela compleja, llena de simbolismo y un tanto peculiar. Se engloba en la categoría de metanovela. ¿Y esto, de qué va? Es de esos libros que antes de leerlos tienes que saber precisamente eso, de qué va. Una metanovela trata del propio proceso de creación de la novela, va realizándose ante el lector. Cuesta coger el hilo argumental, sobre todo al principio, porque los elementos saltan en el tiempo y desaparecen o se superponen unos a otros de manera desordenada, lo que les da más viveza, pero puede ocasionar confusión.  Una clave para leerlo es que estamos ante un sueño. Si lo lees dejándote llevar, con esa actitud de escucha que tiene en la novela el hombre vestido de negro, poco a poco, ...

Para Elisa

Proyecto Bradbury:  «Durante un año escribe un cuento corto cada semana. No es posible escribir 52 cuentos malos consecutivos». (7) Éramos niñas y estábamos a un paso de comernos el mundo.  Un día, en la puerta del colegio, alguien entregó a mi amiga Elisa una tarjeta: «Adelgaza sin dejar de comer». Un nuevo médico endocrino se había instalado en Vitoria.     A Elisa le recetaron una sola pastilla que tenía que tomar antes de las doce horas siguientes, de lo contrario, perdería su eficacia. Y surtió efecto. Perdió dos kilos, después ocho… Al principio, estaba feliz. Y eso que cada vez tenía más hambre y comía más que nunca. Se fue quedando muy flaca. Cayó enferma. No quería ver a nadie.   Decía sentir el movimiento de la serpiente que crecía en su interior. Esto le producía tal repugnancia que devolvía sin parar y el dolor intestinal le era insoportable. El tratamiento de bulimia no funcionó, siguió empeorando. El dolor y la frustración hicieron mella ...

El mejor cazador puede ser cazado

La loba esteparia Cuando los inviernos venían muy fríos el temor crecía en todo el vecindario. Parapetados en la oscuridad de la noche, los lobos con astucia y sigilo bajaban al pueblo y cometían sus atropellos: los corrales eran asaltados, los rebaños de ovejas despedazados y los perros más valientes caían bajo sus garras. Los hombres maldecían su suerte a la vez que se sentían subyugados por esa fuerza bruta que, como si de una inteligencia superior se tratase, les ponía en jaque esquivando sus trampas. A juicio de los entendidos, ese año los estaba atacando la loba más grande que se había visto en la zona desde tiempos inmemoriales. De madrugada se adentraron en el monte en el más absoluto silencio, tapaban la boca con pañuelos o bufandas para que las bocanadas de aliento ante el frío exterior no los delatasen. Solo la nieve al caer de las ramas de las encinas, entre las que iban alineados, llenaba las sombras con un ¡plaf! húmedo al chocar contra el suelo. Desde la ladera ...

Microrrelatos al por mayor.

Aunque no soy muy dada a participar en otros blogs, alguna que otra vez me decido por alguno impulsada por el interés que despiertan sus propuestas. Esta vez, me he estrenado en Microrrelatos al por mayor (de Luisa Hurtado), con tres micros inspirados en dos fotografías de José Luis Rafael. Me ha parecido una interesante experiencia.¡Espero que os gusten! LA DEMOCRACIA Primera mirada:  La democracia con corazón ya no se lleva. La diosa de la economía bancaria es la que manda y ha dividido el cuerpo en 27 partes, aquella que no respire al ritmo que ella marque, será condenada al ostracismo más absoluto. Segunda mirada: Estábamos ciegos y nos creíamos felices viviendo en libertad, la realidad nos abrió los ojos y nos sacó los colores. METAMORFOSIS  Se negaba a mirar la silueta de su sombra siempre pegada a ella recordándole su pasado de oruga. Ella era una preciosa mariposa, sus maravillosas alas así lo confirmaban y sus colores con aquel brillo de polvo dorado, le ap...

Atraco en la ciudad

Al encuentro en el tren le siguió un flirteo durante algún tiempo. Tuvo sus cotas de romanticismo, pero en esos momentos ninguno de los dos estaba dispuesto a asumir las renuncias que un mayor compromiso les exigía. Sus vidas profesionales transcurrían en paralelo y tenían que hacer encajes de bolillos para que coincidieran sus respectivas agendas. Los encuentros esporádicos siempre fueron en su casa de soltero, ambientada con un aire de transitoriedad propio del que está de paso. Decía, medio en broma, que si una vez entraba en la de Celia no iba a poder escapar. Para ella siempre fue su chico del tren, que era donde se habían conocido. Tras las últimas decepciones intentaba no comprometerse para no sufrir cuando llegara el relevo. Si una casualidad había hecho posible el encuentro, otra podría provocar el distanciamiento. No había lugar a preguntas, la vida real de cada cual se quedaba esperando como un despojo con la ropa que se quitaban y al vestirse la volvían a recuperar. Lo qu...