Ir al contenido principal

El secreto


Escribir un micro -150 palabras- que empiece: El teléfono comenzó a sonar de madrugada... y que contenga las palabras: maleta, irse pitando, billete y secreto.

El teléfono comenzó a sonar de madrugada. Me llegó la voz entrecortada de mi tía. Cuando entró en la habitación me di cuenta de que había llorado. Venía con una maleta. Mientras sacaba ropa del armario dijo que nos teníamos que ir pitando. El tren salía a las 6.45 y necesitaba comprar los billetes. Mi expresión era un interrogante. Ella respondió a mi muda pregunta al contarme que la descarga de una catenaria había lanzado al tío sobre las vías. No pudo seguir porque se rompió en llanto. Lo quería, aunque él, borracho, la maltrataba. No podía entenderlo. Era una mujer pequeña y delicada y yo un chiquillo que no hablaba de puro miedo. 

Viajamos hasta la ciudad de la nada donde al enterrarlo creí enterrar su recuerdo. Pero el recuerdo vive. Allá donde vaya, aparece. Me hizo tanto daño que sigo herido buscando el olvido. Ese es mi secreto.

Comentarios

  1. Reto superado, con un relato estremecedor.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Lo has conseguido, tu ganas y nosotros nos quedamos con un desasosiego que se irá calmando. Eres genial . Abrazos

    ResponderEliminar
  3. Justicia poética y así ha de ser, aunque ciertas heridas nunca cerrarán del todo.

    ResponderEliminar
  4. Muy duro pero bellamente contado.

    ResponderEliminar
  5. Hay personas que nos marcan para bien o para mal. Genial relato. Te mando un beso.

    ResponderEliminar
  6. Sigues cautivando a tus lectores con lo que cuentas, tal y como manifiestas que es tu ilusión. En mi caso, ya son unos cuantos años.
    Por cierto, me encantó La Casa de Arena.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Entretenido y superado. Muy buen relato. Un saludo de ANTIGÜEDADES DEL MUNDO.

    ResponderEliminar
  8. En pocas frases y de forma sintética expresas un montón de poderosas emociones. Duro y a la cabeza. Así es la vida.
    Gracias, María Pilar. Te reservo un lugar en mi ágora de blogs del Círculo de los Suicidas Perezosos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  9. Sabías que el rencor es útil?? Así te mantienes alerta, y quizás piuedas evitar que te hagan el mismo daño otra vez más. Genial tu corto. Felicitaciones querida amiga.

    ResponderEliminar
  10. ¡Qué cantidad de cosas cuentas en tan poquito! Genial, PILAR! sin contarlo se supone que este niño vivía con sus tíos y que él - el tío- era una mala bestia de tantas que hay por ahí que a pesar de serlo tienen a su mujer pendiente amándolo a pesar de todos los pesares, y sucede el accidente y ella no puede con la pena y la urgencia de acudir al encuentro de él... ¿ sabes que he tenido que buscar lo que era una " catenaria"? nunca había visto esta palabra ; ) y el niño guarda en silencio lo que parecen episodios durísimo de su convivencia con su tío...¡qué terrible es el mal trato! ¡cuántas víctimas deja por todos lados! estupendo tu micro!

    Un abrazo fortísimo PILAR

    ResponderEliminar
  11. No te traumatices más
    estas viva
    escribes divinamente

    ResponderEliminar
  12. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  13. Uy María Pilar, pero qué lindo! Me ha encantado! Toda una historia en pocas palabras, eso es algo que siempre me sorprende sobremanera. Y el hecho de participar en los retos, mis respetos! Lo has hecho estupendamente, de verdad que me estremecí. Gracias por este regalo!

    ResponderEliminar
  14. Contundente relato en el que cuentas mucho en tan pocas palabras.
    Sobrecogedor.
    Las madrugadas dan para mucho.

    ResponderEliminar
  15. No se necesita mucho espacio para hacer un relato intenso. Como ya sé por dónde caminas y lo bien que lo haces, he venido directo a tu blog. Gracias por compartirlo. Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  16. Uma história tão deliciosa de se ler em tão poucas palavras!
    Doces sorrisos!
    😽💖😽Megy Maia

    ResponderEliminar
  17. Me encantan los retos de microrrelatos, hay que saber contar la historia, "podarla", hacerla pequeñita sin que pierda su esencia. Lo has hecho airosamente con un relato que estremece y deja huella. Saludos.

    ResponderEliminar
  18. Tremendo relato lleno de sensibilidad y emoción. Muy bien escrito. Enhorabuena Maria Pilar. Los re-comienzos por fuerza han de ser ilusionantes. Un abrazo

    ResponderEliminar
  19. María Pilar, me ha encantado tu relato. Poderoso y lleno de emociones. Enhorabuena.
    Un abrazo,
    Laura

    ResponderEliminar
  20. Muy bonito M.Pilar. Me ha encantado. Adoro los cuentos breves. No es fácil decir en pocas palabras, llegar a esa intensidad.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  21. Corto y contundente tu relato amiga,abrazos.

    ResponderEliminar
  22. Excelente micro, con el que nos haces estremecer.
    Besos de anís.

    ResponderEliminar
  23. Un relato de esos que va costar olvidar, estremecedor en cada línea. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  24. Excelente micro relato. Es difícil captar la atención con tan pocas palabras. Enhorabuena, saludos desde ANTIGÜEDADES DEL MUNDO.

    ResponderEliminar
  25. Hay secretos perennes en la vida si no los desnudas. Aún así, no se pueden olvidar porque has marcado tu vida. Pero hay que seguir, ese secreto te hace más fuerte. Excelente micro María Pilar, me gusta venir y leer tus relatos. Este lo encuentro estremecedor y te lleva a la reflexión. Feliz domingo. Un abrazo

    ResponderEliminar
  26. Muy bueno, corto, sin necesidad de muchas palabras, sin embargo muy profundo y elocuente, no se necesita más, Un abrazo grande

    ResponderEliminar
  27. Historias de vida que llegan al corazón con su dolor a cuestas. Muy buen Micro.

    mariarosa

    ResponderEliminar
  28. Estupendo microrrelato, María Pilar. Cuenta tanto en tan pocas palabras... Un cambio drástico de vida y un recuerdo que caló tan hondo que se ha convertido en secreto.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.

Más vistas

El cuarto de atrás - Reseña

Autora: Carmen Martín Gaite Género: Ficción política Año de publicación: 1978 Ediciones Cátedra, 2023 Páginas 277 Premio Nacional de Literatura 1978 Pretender al mismo tiempo entender y soñar: ahí está la condena de mis noches.     (Carmen Martín Gaite). El cuarto de atrás es una novela compleja, llena de simbolismo y un tanto peculiar. Se engloba en la categoría de metanovela. ¿Y esto, de qué va? Es de esos libros que antes de leerlos tienes que saber precisamente eso, de qué va. Una metanovela trata del propio proceso de creación de la novela, va realizándose ante el lector. Cuesta coger el hilo argumental, sobre todo al principio, porque los elementos saltan en el tiempo y desaparecen o se superponen unos a otros de manera desordenada, lo que les da más viveza, pero puede ocasionar confusión.  Una clave para leerlo es que estamos ante un sueño. Si lo lees dejándote llevar, con esa actitud de escucha que tiene en la novela el hombre vestido de negro, poco a poco, ...

Para Elisa

Proyecto Bradbury:  «Durante un año escribe un cuento corto cada semana. No es posible escribir 52 cuentos malos consecutivos». (7) Éramos niñas y estábamos a un paso de comernos el mundo.  Un día, en la puerta del colegio, alguien entregó a mi amiga Elisa una tarjeta: «Adelgaza sin dejar de comer». Un nuevo médico endocrino se había instalado en Vitoria.     A Elisa le recetaron una sola pastilla que tenía que tomar antes de las doce horas siguientes, de lo contrario, perdería su eficacia. Y surtió efecto. Perdió dos kilos, después ocho… Al principio, estaba feliz. Y eso que cada vez tenía más hambre y comía más que nunca. Se fue quedando muy flaca. Cayó enferma. No quería ver a nadie.   Decía sentir el movimiento de la serpiente que crecía en su interior. Esto le producía tal repugnancia que devolvía sin parar y el dolor intestinal le era insoportable. El tratamiento de bulimia no funcionó, siguió empeorando. El dolor y la frustración hicieron mella ...

El mejor cazador puede ser cazado

La loba esteparia Cuando los inviernos venían muy fríos el temor crecía en todo el vecindario. Parapetados en la oscuridad de la noche, los lobos con astucia y sigilo bajaban al pueblo y cometían sus atropellos: los corrales eran asaltados, los rebaños de ovejas despedazados y los perros más valientes caían bajo sus garras. Los hombres maldecían su suerte a la vez que se sentían subyugados por esa fuerza bruta que, como si de una inteligencia superior se tratase, les ponía en jaque esquivando sus trampas. A juicio de los entendidos, ese año los estaba atacando la loba más grande que se había visto en la zona desde tiempos inmemoriales. De madrugada se adentraron en el monte en el más absoluto silencio, tapaban la boca con pañuelos o bufandas para que las bocanadas de aliento ante el frío exterior no los delatasen. Solo la nieve al caer de las ramas de las encinas, entre las que iban alineados, llenaba las sombras con un ¡plaf! húmedo al chocar contra el suelo. Desde la ladera ...

Microrrelatos al por mayor.

Aunque no soy muy dada a participar en otros blogs, alguna que otra vez me decido por alguno impulsada por el interés que despiertan sus propuestas. Esta vez, me he estrenado en Microrrelatos al por mayor (de Luisa Hurtado), con tres micros inspirados en dos fotografías de José Luis Rafael. Me ha parecido una interesante experiencia.¡Espero que os gusten! LA DEMOCRACIA Primera mirada:  La democracia con corazón ya no se lleva. La diosa de la economía bancaria es la que manda y ha dividido el cuerpo en 27 partes, aquella que no respire al ritmo que ella marque, será condenada al ostracismo más absoluto. Segunda mirada: Estábamos ciegos y nos creíamos felices viviendo en libertad, la realidad nos abrió los ojos y nos sacó los colores. METAMORFOSIS  Se negaba a mirar la silueta de su sombra siempre pegada a ella recordándole su pasado de oruga. Ella era una preciosa mariposa, sus maravillosas alas así lo confirmaban y sus colores con aquel brillo de polvo dorado, le ap...

Atraco en la ciudad

Al encuentro en el tren le siguió un flirteo durante algún tiempo. Tuvo sus cotas de romanticismo, pero en esos momentos ninguno de los dos estaba dispuesto a asumir las renuncias que un mayor compromiso les exigía. Sus vidas profesionales transcurrían en paralelo y tenían que hacer encajes de bolillos para que coincidieran sus respectivas agendas. Los encuentros esporádicos siempre fueron en su casa de soltero, ambientada con un aire de transitoriedad propio del que está de paso. Decía, medio en broma, que si una vez entraba en la de Celia no iba a poder escapar. Para ella siempre fue su chico del tren, que era donde se habían conocido. Tras las últimas decepciones intentaba no comprometerse para no sufrir cuando llegara el relevo. Si una casualidad había hecho posible el encuentro, otra podría provocar el distanciamiento. No había lugar a preguntas, la vida real de cada cual se quedaba esperando como un despojo con la ropa que se quitaban y al vestirse la volvían a recuperar. Lo qu...