29 mayo 2012

El cachorro del maltratador


Cuando, como cada tarde, regrese su padre a casa, tendrá la impresión de que reina una paz siniestra, el caos por doquier será testigo de una pelea anterior. Un rayo de sol incidirá en los cristales del ventanal descomponiéndose en mil pedazos para dibujar el perfil de ella yaciendo en el charco de su propia sangre. “¡Ya tienes tu merecido, zorra!” le gritará y entonces..., caerá en la cuenta. Como un loco lo buscará, pero hoy él tiene su pistola.
© María Pilar

26 mayo 2012

La vergüenza de Europa - GÜNTER GRASS –

Aunque próxima al caos, por no agradar al mercado,
Lejos estás de la tierra que tu cuna fue.
Lo que con el alma buscaste y creíste encontrar
Hoy lo desechas peor que chatarra valorado.
Desnuda en la picota del deudor, sufre una nación
A la que dar las gracias era antaño lo más natural.

País condenado a ser pobre,
Cuya riqueza adorna cuidados museos: botín por ti vigilado.
Los que invadieron con armas esa tierra bendita de islas
Llevaban, con su uniforme, a Hölderlin en la mochila.
País tolerado ya apenas, a cuyos coroneles
Toleraste un día en calidad de aliados.

País sin ley al que el poder, que siempre tiene razón,
Aprieta el cinturón más y más.
Desafiándote viste de negro Antígona
Y en el país entero hoy lleva luto el pueblo cuyo huésped eras.
Pero, fuera de ese país, el cortejo de parientes de Creso
Ha acumulado en tus cámaras cuanto brillaba dorado.

¡Bebe de una vez, bebe! Grita la clac de los comisarios,
Pero airado te devuelve Sócrates su copa a rebosar.
Maldecirán los dioses a coro lo que te pertenece,
Pero sin tu permiso no se podrá expropiar el Olimpo.
Sin ese país, te marchitarás, Europa,
Privada del espíritu que un día te concibió.

Autor: Günter Grass (Traducción de Miguel Sáenz)

19 mayo 2012

Indignados en la RAE

Yo también estoy indignada, indignada no practicante en plazas y calles, pero indignada y cada día con las noticias que nos bombardean mi indignación crece. Estamos en el epicentro de una espiral que nos está tragando y de la que no sabemos salir.
La indignación es lógica, pero los esfuerzos individuales no llevan a nada: si callas consientes. Toda esa gente, indignada como yo, se ha juntado porque la exigencia colectiva de responsabilidades es la única que se puede hacer oír. Este es su gran logro, ha sabido aunar el dinamismo de muchas mentalidades diferentes en una sola dirección.
¿Cómo es posible que tanto jefe, directivo o asesor no se hayan enterado de nada? No entendían o no querían entender, o más bien no querían que los demás entendiéramos. ¿Dónde está la transparencia, objetividad y eficacia de esa casta de gestores tan fabulosamente pagados?
La prima de riesgo atrevida y descarada es la única que engorda, —con primas así no necesitamos enemigos— se hace acompañar de tres agencias cacatúas que repiten a los cuatro vientos la mala situación económica de este país y todas ellas la ponen en números rojos. ¡Vaya circo! Si no fuera por lo terriblemente dramático de sus consecuencias: desayunamos con recortes, comemos cifras espeluznantes de parados, de cena el polvo de los depósitos que se volatilizan y a descansar si puedes con más déficit, más recesión y más subida de impuestos.
Ante panorama tan desolador, no me queda más que reivindicar a la RAE que introduzca en el Diccionario de la Lengua Española la nueva acepción de la palabra indignados como resultado de la erosión del estado de bienestar tanto a nivel jurídico como material.
© María Pilar

13 mayo 2012

Parque Nacional de Aigüestortes i Sant Maurici (2)

Otro mundo es posible y al menos durante unos días nos sumergimos en él. Por fin las fuertes y continuas borrascas han pasado y el sol que amanece tímido va cogiendo fuerza en su pelea con la nieve a la que va obligando a retirarse. Los duros hielos son más resistentes y graban nuestras pisadas firmes, a veces; inseguras por momentos; pero la marcha bien merece la pena disfrutando de las agradables vistas y de la atmósfera que luce sus transparencias sobre este precioso lugar de altas montañas. La nieve que lo había uniformado todo en los últimos días, va dejando paso al verde oscuro del bosque de abetos y pino negro que sostiene las altas cumbres nevadas intentando tocar el azul del cielo.
El emblemático lago Sant Maurici semeja una gran pista de hielo para hacer acrobacias al ritmo del run-run del agua que acompaña la melodía de tantos trinos que se oyen por doquier. Al lado del lago, Les Encantats se retuercen con un grito desgarrador sin poder evitar la maldición que los está convirtiendo en piedra.
Seguimos la empinada cuesta, podemos distinguir el caudal del agua del río Escrita por su sonido en los diferentes tramos. Ahora nos desconcierta un ruido ensordecedor, es la cascada de Ratera que se precipita al vacío con tal ímpetu y fuerza que arrastra todo lo que encuentra a su paso. Y es que el protagonista durante todo el recorrido es el agua que salta, corre y brinca juguetona y divertida, a veces se pone a nuestro nivel a veces juega al escondite y otras, te sobrecoge.
Aquí y allá saltan instantes poéticos donde el alma de la Naturaleza brilla en su plenitud, el reflejo del sol abrillantando el musgo del sotobosque, el contraste entre la grandiosidad del lugar y las pequeñas y delicadas flores de vivos colores, la musicalidad de fondo, el olor a naturaleza pura, en su esencia.
© María Pilar

08 mayo 2012

El Parque Nacional de Aigüestortes i Sant Maurici (1)

National Geographic
El sol que desde el amanecer ha asomado por los picos más altos ahora inunda el valle y una atmósfera limpia flota por doquier. El frío del alba ha ido cediendo el paso a una temperatura fresca, pero agradable.
¡Qué generosa ha sido la Naturaleza con esta parte del mundo! La ha situado en un entorno tan singular y bello que allá donde dirijas la mirada te encuentras con magníficos paisajes para disfrutar e intentar retenerlos en la memoria de vuelta a casa.
Nos cuentan en el lugar que Franco vino a inaugurar un pantano y se quedó tan prendado del entorno natural que, mediante decreto, lo declaró Parque Nacional de Aigüestortes i Sant Maurici el 21 de octubre de 1955. Los terrenos eran privados por la parte de Boí y comunales por la de Espot, pero él era el Generalísimo.
Pueblos con encanto de trazado montañés en los valles de acceso y rutas encantadoras las que recorren el parque. Vamos dejando nuestras huellas junto a las del jabalí que nos ha precedido, siguiendo el curso del río Sant Nicolau que serpentea juguetón escondiéndose a veces entre pinares para aparecer con nuevo ímpetu y fuerza en espectaculares cascadas como la de Sant Espirit. Antes nos habíamos deleitado con las transparentes aguas del estany LLebreta que nos devolvía el reflejo de los montes que en él se contemplan. Delicadas flores de vivos colores nos anuncian que la primavera ya ha llegado. ¡Cómo embellecen el paisaje en contraste con las altas cumbres!
El camino se va elevando envuelto en el rumor del río al que se unen alegres trinos de las aves que habitan el bosque. Dos rebecos pastan tranquilamente a gran altura, un astuto zorro al sentirse observado se oculta en una zona rocosa y una ardilla negra se columpia en una rama. La marmota nos cruza ¿no tenía que estar durmiendo? El quebrantahuesos nos sobrevuela y el pito negro ha dejado un gran trabajo de carpintería en los árboles muertos. No, con ella no nos encontramos: la víbora, el reptil más representativo del parque, dicen que es muy tímida.
Al llegar al llano de Aigüestortes la impresión te sobrecoge, los característicos meandros de alta montaña más parecen pequeños lagos entre pinos y praderas, el silencio apacible me lleva a pensar en el origen de la vida. La vista al valle es espectacular rodeado por las altas montañas nevadas cuyo perfil se dibuja perfectamente sobre un cielo azul.
Más adelante el estany Llong al pie del Portarró de Espot cargado de nieve nos indica el fin de nuestro recorrido.
© María Pilar