Imagen de Alessandro Pautasso
Llevaba dos horas en ruta con el camión cuando le sonó el móvil. Al ver el prefijo de Francia tuvo un mal presentimiento, conectó el sistema de manos libre y tardó más de lo normal en contestar.
̶  ¡Qué hostias te pasa tío! ¿Por qué no contestas?
La voz firme y autoritaria que le llegaba del otro lado de los Pirineos le confirmó su sospecha. Era el “jefe”. Intentando ocultar tras la suya la debilidad nerviosa que lo estaba atenazando dijo:  
̶  No sé quién coño eres.
̶  Mira Ortzi, a mí no me vaciles. Tenemos un “trabajo” que solo tú puedes hacer. Tú no estás fichado y hay que ejecutarlo en Francia.
Ortzi  ̶ pensó ̶  el seudónimo que muy pocos sabían. En un flash vio su época de estudiante lleno de ideales, las manifestaciones y los enfrentamientos con la policía, las carreras ahogándose entre botes de humo gritando independencia y libertad. Patxi, el profesor de la profesional, les comentó que necesitaban gente en Francia donde la banda se estaba reorganizando. Una noche, ateridos de frío y sin despedirse de los suyos, cinco amigos cruzaron la frontera. Cuando conoció a Maite dejó atrás ese pasado. Ahora se ganaba la vida honradamente como transportista, se había casado y pronto iba a tener un hijo.
̶  Yo ya no pertenezco a la banda.
̶ No me hagas reír. Aquí se está en primera fila o en la retaguardia, pero se está.
̶ Hace cinco años quedaron las cuentas saldadas con vosotros. Me prometisteis que me dejaríais en paz si no me iba de la lengua y yo he cumplido.
̶  ¿Prefieres que hagamos una visita a Maite?
̶  A mi mujer ni nombrarla.
Llamó a la empresa para coger días libres y a Maite:
̶ Una ruta por Europa… Sí, una semana. Imposible maitia, no he podido negarme.
Entraba en el bar de Baiona cuando sintió un sudor frío. Eran los dos de la foto aunque no vistieran uniforme. Los tenía a tiro, sacar la pistola, dos tiros: ¡Pum! ¡Pum! y… Retrocedió.
Negoció la venta del camión.
̶  Cari, pero ¿qué raro que me llames a estas horas?
̶ Maitia escúchame, no hables con nadie… tengo problemas, bueno... tenemos… Saca el dinero que puedas y coge el tren a Portugal. Yo estoy esperándote en la estación de Guardia. Te quiero… Desconecta el móvil.