Ir al contenido principal

La niebla

 



Tras la ventana 
Con su velo blanquecino 
La neblina difumina la ciudad. 
Intenta borrar el ayer 
Hermoso, lleno de vida, y color. 
La mirada busca más allá 
Alguna luz que la oriente. 
Se encuentra huérfana 
Ante el silencio sordo 
En el que naufraga.

Comentarios

  1. Es la sombra del pasado que dará paso al futuro. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Se lo vas a decir a un maño. Vendrá el cierzo a echarle una mano.
    Buen poema, María Pilar.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Jajaja! Sabes muy bien de lo que hablo, Chema.
      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Hola, María Pilar.
    El ayer siempre conservará color, a vida, atesoramos los recuerdos con la nostalgia de que nada malo sucedió engrandeciendo cada momento vivido. Obviando o perdonándole sucesos, somos más permisivos con él. Por el contrario, en el presente se convive entre matices y sombras.
    Estupendo poema simbólico.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Muy buen análisis, Irene.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. Cuando yo era pequeña había muchas nieblas en invierno en León y me gustaba mucho porque no se veía la casa de enfrente y me permitía imaginar que allí, detras de la niebla, había cualquier cosa que yo quisiera. Co el cambio climático, ya casi nunca hay nieblas como aquellas.
    Hermoso tu poema.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No recuerdo nieblas de pequeña, mis días de entonces son luminosos, aunque hacía mucho frío o mucho calor, dependiendo de la estación del año. Ahora, en cambio, las nieblas salen a mi encuentro con un significado no tan bello como el tuyo de niña.
      Un beso.

      Eliminar
  6. También yo nací en una tierra de nieblas perpetuas, supongo que por eso me gusta, envolviéndolo todo en ese halo misterioso y sí parece que lo difumina todo, bueno y malo..y mientras permanece necesitamos luchar para adecuar nuestra mirada ansiosa de luz y nitidez. Me ha gustado mucho tu poema MARIA PILAR, siempre que vengo me gusta lo que escribes y ahora que lo pienso creo que es la primera vez que te leo poesía.. preciosamente honda tu vena lírica : ) Un beso guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, María. La verdad es que me siento más cómoda escribiendo relatos, pero últimamente escribo poco y cuando lo hago, solo son unas breves líneas como estas de la niebla.
      ¡Un beso!

      Eliminar
  7. Hola María Pilar, siempre me han atrapado tus poemas. Como este sobre la niebla, de la que es inútil quejarse pues permite hundirse en ella para pasar inadvertido. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La niebla es una fuente de inspiración y depende del estado de ánimo de quien la observa. Me ha encantado eso de hundirse en ella para pasar inadvertido. Un abrazo!

      Eliminar
  8. Hola, María Pilar. Un poema muy evocador. Cuando hay un corazón limpio, no existe niebla que no te deje ver el horizonte.
    Feliz finde. Bstes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Emma, por pasarte por aquí y dejarme tu comentario.
      Besos.

      Eliminar
  9. Esa sombra inolvidable e efímera. El presente nos abre más puertas.
    Gracias María Pilar por regalarnos belleza en tus poemas.
    Feliz primavera

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Carmen, por pasarte por aquí y dejarme tu comentario.
      Besos.

      Eliminar
  10. Gracias por compartir tus letras, poera.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.