Ir al contenido principal

La artista y su obra

Johannes Vermeer
Se estaba haciendo el nudo de la corbata con la concentración requerida cuando se detuvo un momento para decir:
—No voy a volver.
Ella levantó sus grandes ojos ante aquel inmenso espejo que le devolvía su propia imagen tras la de él. Un halo de bondad la envuelve, de bondad y de estar en las nubes. Con la tranquilidad aparente en el rostro aún hermoso, pero con el corazón encogido, siguió haciendo lo que mejor sabía hacer: preocuparse de los pequeños y grandes detalles que lo habían llevado a él a ser un hombre de éxito. Mientras, en silencio iba deletreando su nombre como la que repite un viejo mantra para detener los fantasmas que la asfixiaban. En algún recóndito lugar de su interior quedaron reprimidas las lágrimas que luchaban por salir.
Ya no la buscaba como en sus primeros tiempos cuando quedó fascinado por su belleza, su ternura y su arte pictórico tan reconocido. Ese asumir el papel de mujer perfecta que tanto le había atraído en otro momento, se le hacía insoportable. Ahora era él quien tenía algo que ofrecer y necesitaba un amor diferente.
Si la viera asustada o confundida, insegura o débil por una vez en la vida, se desmoronaría  la tensión entre ellos como un azucarillo en el agua y podría acercarse a ella, abrazarla y no seducirla de nuevo, podría así despedirse de otra manera. Todo menos ese maldito silencio y esa apariencia resignada. Un gesto apenas perceptible en su rostro, que solo él podía interpretar, manifestaba un “tranquila que volverá, como siempre”.
El portazo se prolongó como un eco martilleándole con sus últimas palabras:
— ¡Hace tiempo que vivo con otra!

Comentarios

  1. Has descrito un emocionante juego de miradas, expectativas y sobreentendidos a partir de dos frases. Puedo imaginar con nitidez a esos dos personajes, metidos en sus papeles tan bien conocidos. Uno aferrado a la confianza ciega en su propio poder y otro atisbando un poco de luz devuelta a través del espejo. Muy bueno. Saludos

    ResponderEliminar
  2. Hola María Pilar. Una historia muy bonita. Yo creo que en una pareja lo que más duro de llevar es la indiferencia.
    Con los años vamos cambiando tanto ellos como nosotras. Tenemos que reconocer que nadie somos imprescindibles y que la perfección ronda el aburrimiento.
    Y llega un momento que no es tanto la belleza física, si no la belleza como persona, como seres humanos.
    Con los años nos damos cuenta que sabemos mucho de la persona con la que convivimos, y que no es bueno intentar que cambie y sea como nosotros No es bueno hacer pensar como nosotros a nadie, cada cual ha de respetar como es su pareja.
    Joooooooooo, me resulta un tanto difícil adivinar si ella cambió y por eso dice que hace tiempo vive con otra, o por el contrario ella se quedó esperando que él volviera como le tenía acostumbrado cada vez que se marchaba, y realmente encontró otra mujer con la que compartir sus días. Quiero pensar que ella dejó de ser perfecta y se convirtió en una mujer imperfecta que somos las que las más abundamos.
    Muy buena tu historia.
    Saludos y un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Hola Pilar,en la vida de una pareja solo el Amor hace que parezca que nada a cambiado aun habiendo cambiado casi todo.Como siempre, quedo embobada por tu forma de escribir,perfecta!!.

    Besos grandes:)

    ResponderEliminar
  4. Muy bueno, María Pilar. Me ha encantado.
    Cuando alguno de los dos decide que no es posible continuar, la sensación de pérdida es muy intensa, porque no solo lo perdemos a él (o a ella), sino que afecta también a esos aspectos nuestros que ofrecimos en su momento al amado y a aquellos aspectos del amado que hacen de nosotros quienes somos. Cuando además se va porque hay sustituta, es un pedazo del alma que se arranca sin piedad.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Que escenas más potentes... se nota la tensión, la de esos dos corazones distanciándose.
    Me ha gustado mucho, es un placer venir a tu casa, y volveré.
    Un beso

    ResponderEliminar
  6. Un pequeño relato con una fuerza en su mensaje tremendo!!
    Pocas veces se ha dicho tanto usando tan pocas palabras. Genial!
    Aplausos prolongados.
    Besarkada bat eta muxus, neska!

    ResponderEliminar
  7. Lo bueno, además de breve, es PERFECTO.
    (Ya, ya sé que Gracián lo dijo de otra manera)

    ResponderEliminar
  8. Un maravilloso Relato en el que se conjuga el Amor y las circunstancias de la Vida que hacen tensión sobre los mimbres de este Gran Sentimiento. Los silencios y los artificios han hecho disolver las emociones e ilusiones de una pareja.
    Magnífico Relato.
    Abrazos y Besines.

    ResponderEliminar
  9. Me ha encantado eso de "la tensión entre ellos como un azucarillo en el agua", supongo que porque no sé que puede querer decir... Saludos.

    ResponderEliminar
  10. Se acabo el amor y solo queda el cariño, pero se puede confundir con el tedio y mejor una despedida. Le has dado un trato genial. Abrazos

    ResponderEliminar
  11. Como decía Rocío Jurado en aquella canción: "se nos acabó el amor de tanto usarlo", aunque normalmente siempre es el imbécil del hombre quien rompe la estabilidad en la pareja. Se cansa de lo que ya tiene, y cuántas y cuántas veces son muchos los que arrepienten de la decisión que han tomado con abandonar a su pareja.

    Besos.

    ResponderEliminar
  12. Nada es como fue, a veces los pinceles o el espejo descubren que ya no existe el fuego, que apenas quedan rescoldos.

    Besos,

    ResponderEliminar
  13. Me ha gustado mucho, María Pilar. He tenido que buscar una cita que todo el rato me andaba rondando: “Más de uno debe su éxito a su primera esposa y su segunda esposa a su éxito” (Jim Backus).
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Nos has transmitido una tensión máxima, con el desenlace que nadie quiere oir, el engaño no presentido.

    ResponderEliminar
  15. Es duro para cualquier mujer, sentir cómo se desvanece el interés por ti en la medida que se envejece., hay que tender puentes, hacer lazos para que esa relación se mantenga, si no es así, quizás no haya merecido la pena...
    Un abrazo desde Caracas

    ResponderEliminar
  16. Uy que bien plasmada la historia. Te mando un beso y te me cuidas

    ResponderEliminar
  17. Gran texto y gran frase la elegida por Macondo, en realidad es un drama, pero si lo piensas bien no lo es tanto, ella parece ser la que vale de la pareja, mal no le irá sin el lstre de su marido, lo malo como siempre es el engaño, el "hace tiempo que vivo con otra".

    Besotes.

    ResponderEliminar
  18. Bueno... Si para acercarse a ella necesita que esté asustada, confundida, insegura o débil... es mejor que se aleje, no? A ella le irá bien sola o con un hombre tranquilo, confiado, seguro y fuerte, que es lo que se merece :)

    Me encanta como lo cuentas.

    ResponderEliminar
  19. Totalmente de acuerdo con Adra: si lo que necesita es una mujer pusilánime y llorona, creo que ella estará mejor sin él.
    Tu relato es perfecto. El juego de tensión emocional que te embauca desde el principio me ha encantado.
    Besitos.

    ResponderEliminar
  20. Que increíble que el amor se esconda en falsas actitudes. Y uno desde fuera puede ver como se desintegra, cuando una de las partes cree que el amor puede sobrevivir sin sutento...Muy buen relato. Saludos

    ResponderEliminar

  21. Las personas equivocamos tantisimas veces nuestras actitudes por miedos, nos escudamos en poses que han servido anteriormente hasta descubrir que esa no es la manera de luchar y así llego a una interrogante ¿era un escudo o era su verdadera personalidad, un tanto pusilanime?.

    Venir a tu encuentro es llenarte, ¡me gustas mucho¡

    Besos ♥

    tRamos

    ResponderEliminar
  22. Tan real como la vida, tan extraño como la felicidad, tan implacable como absurdo. La secuencia de acontecimientos que aparentemente era normal se rompe con el brusco convencimiento de un regreso que, posiblemente, ya no debe admitir más disculpas. Un relato excelente.

    Un cariñoso abrazo, querida amiga María Pilar.

    ResponderEliminar
  23. Gracias María Pilar, has captado perfectamente mi sentir en ese cuadro del Turner, me siento como el Valeroso Temerario y me voy al retiro, no sé si al desguace, pero si que será un largo tiempo de ausencia en mi blog.
    Te dejo un beso
    Sor.Cecilia

    ResponderEliminar
  24. Os dejo mi agradecimiento por estos estupendos comentarios que me habéis dejado junto con mis deseos de que paséis una muy feliz semana, Con todo mi cariño, un abrazo :)

    ResponderEliminar
  25. A veces, algunos dialogos resultan imposibles... Las distancias entre dos seres no son nunca iguales... Nunca es la misma la distancia que le separa e el de ella que a ella de el... Uf, que lio... Pero me entiendo...

    Un abrazote, amiga

    ResponderEliminar
  26. Me ha encantado el texto y la frase elegida por Macondo.
    La descripcion de las miradas es genial.

    carlos

    ResponderEliminar
  27. Que deslealdad. Menudo cara. Así cualquiera no vuelve. Estupendo texto. Engancha y el final está muy logrado.
    Bss

    ResponderEliminar
  28. ¿Que hacer ante esa cruda verdad? Nada que hacer.

    Bien escrito como siempre.

    Beso. Maria Pilar

    ResponderEliminar
  29. Pilar, vengo un poco tarde, pero no te olvido, amiga...Tu relato me ha parecido excelente, percibo una falta de comunicación. Ella vive en su mundo, tratando de que todo sea armonía y perfección, se olvida de que en una pareja la comunicación verbal es fundamental, porque vamos evolucionando cada cual a su manera y llega un momento que el silencio nos distancia...El, quizá no ha sabido profundizar en ella y valorarla, por esa falta de comunicación y expresividad...El silencio los separa...Ella quiere que todo siga igual que siempre, pero la vida sigue fluyendo hacia adelante como un río, que nadie puede frenar...
    Mi felicitación y mi abrazo inmenso por tu profundidad y buen hacer, Pilar.
    M.Jesús

    ResponderEliminar
  30. Es triste...

    Todo acaba, y el dolor que se guarda tiene que ser enorme...

    Muchos besos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.

Más vistas

Día de la madre

El lugar que amamos, ese es nuestro hogar, un hogar que nuestros pies pueden abandonar, pero no nuestros corazones.  (Oliver Wendell Homes) La memoria del amor  Encuentra tu rostro familiar  Cercano y luminoso  Aviva nuestros corazones Nostálgicos   Esa noche nos quedamos ahí sentadas. El fuego se fue haciendo más débil, aunque aún notábamos el calor de la estufa. El reloj de pared hacía tic tac y una lechuza llamó a otra lechuza.   —Tienes que irte a la cama —me dijo, inclinada sobre la Sínger que, intermitentemente, irrumpía en el silencio. —Yo me quedo a terminar esto. —Y me mostró el nuevo vestido que me estaba haciendo.   En la habitación no podía apartar la vista de la niña que me miraba tras el cristal de la ventana sin persiana. El cabello corto con flequillo le ocultaba el rostro, mientras que las trenzas lo despejaban. Se las habían cortado para que pudiese peinarse sola. Ella me contemplaba fijamente para que viera en su mira...

Los pastores del Gorbea

Hace muchos, muchos años, Urjauzi y Otsoa, dos jóvenes pastores, vivían en la zona del monte Gorbea. Eran grandes amigos desde la infancia. Sucedió que cierto día Urjauzi oyó de pronto un dulcísimo canto mientras pastoreaba su rebaño por las campas de Gujuli. Se sintió tan atraído por aquella maravillosa melodía que se olvidó del ganado y raudo se adentró en la espesura del bosque. Los sonidos de sus pisadas sobre las hojas caídas rompían el silencio y ocultaban otros ruidos apenas audibles que hacían pensar en seres del bosque que lo observaban sorprendidos con los ojos bien abiertos. Los troncos de los robles centenarios adquirieron características de monstruos, tal como se relata en los cuentos, el olor a tierra húmeda hacía irrespirable el lugar y la espesura lo llenaba de misterio, pero Urjauzi no fue consciente de esas señales. Al final de una pronunciada pendiente, separó unas ramas de sauce y pudo contemplar la quietud de las aguas de la laguna Lamioxin, de la que procedía el ...

La niebla, metáfora de la corrupción en España

leonid  afremov ¡Qué claro lo veíamos todo cuando la venda nos tapaba los ojos! Entonces proclamábamos que corruptos eran algunos de nuestros dirigentes, que tendrían que vérselas con la justicia, pero que la mayoría eran honrados. Se nos cayó la venda y lo vemos todo de un color gris sucio, opaco, que se extiende sin límites, abarcando todas las altas instancias del poder. Es el señorío de la corrupción que lo contamina todo como la niebla domina esos días grises en nuestra tierra. Por la mañana abro la ventana y una densa niebla quiere devorarme. Adivino los prunos que se están adelantando a la primavera, los magnolios con su verde aterciopelado, los pinos hieráticos y silenciosos y los plataneros despojados de sus hojas. Silencio total en la plaza. Hasta el Gorbea parece que se ha encogido y no se atreve a lucir su cima con la txapela blanca. La realidad es que la silenciosa niebla se va colando por las rendijas de los medios de comunicación y acomodándose en el interi...

Malala Nobel de la Paz

¿De dónde sacabas tanto valor, mi niña? ¿De dónde esa fuerza que te hacía mantener una fe ciega en el horizonte que estaba por venir?  No hace mucho que te conozco, pero desde el principio sentí una conexión especial contigo y ¿quién no? Sentí que el sol brillaba más cuando nos llegaron noticias de que estabas mejorando de las agresiones que te ocasionó el que quiso matarte. Ese tiene que ser un día especial para ti porque has vuelto a nacer. Cosas malas ya las has vivido en tu corta vida, a partir de ahora encontrarás buenas y hermosas porque por fin se van a realizar tus sueños. Seguro que en todo el proceso que llevas, más de una lágrima se habrá deslizado por tu rostro destrozado y me duele tanto, pero estos días se tornarán en lágrimas de alegría y amor. Tu fuerza interior es la que ha hecho que volvieras a la vida y esta, seguro que saldrá fortalecida. Es hermoso leer lo que escribías en tu blog en el que proyectabas tanta sinceridad y claridad de ideas que a mí me emociona...

Si el pasado llama a tu puerta

Aitor salía del área de descanso Ruta de Europa donde había parado para comer cuando le entró una llamada en el móvil. Al ver el prefijo de Francia tuvo un mal presentimiento. Dejó que sonara. Se cerró el anorak y corrió hasta el camión para protegerse del temporal de viento y frío de noviembre. Con las manos heladas conectó el motor y salió huyendo dirección Madrid. Volvió a sonar. Estaba ahí. Podía sentirlo. Podía olerlo. El olor del miedo —¡Qué hostias pasa, tío! ¿Por qué no contestas?—La voz firme y autoritaria que le llegaba del otro lado de los Pirineos le confirmó lo que intuía: "el Burua". Intentó ocultar tras la suya la debilidad nerviosa que sentía: —¿Quién coño eres? —Mira Ortzi, a mí no me vaciles. Tenemos un trabajo para ti. Tú no estás fichado y hay que ejecutarlo en Francia el 20 de noviembre. Ortzi —pensó— el seudónimo que muy pocos conocían. Rememoró su época de estudiante con grandes ideales. Las manifestaciones y los enfrentamientos con la policí...