Ir al contenido principal

Las mentiras del espejo

Hicham Berrada
Tenía 13 años y estaba rellenita, no, gorda, esa es la verdad. «Vaca gorda», decía el último mensaje anónimo. Me sentía culpable. ¿Por qué? Pues por todo: por comer, por no ser perfecta... Creía que si adelgazaba me iban a querer. Empecé a dejar de comer. Comenzó mi suplicio.

Hablaba lo justo. Ni eso. Buscaba la soledad y me molestaba que alguien interfiriera en mis cosas. Como mi madre que entraba en mi cuarto con cualquier excusa:«Te hago esto, te apetece aquello». Yo le rogaba/exigía: ¡Vete y déjame en paz! Aprendí a mentir. A mis padres de manera compulsiva. Cuando me obligaban a comer me metía los dedos para devolver y los kilos bajaban. Y pensaba que era yo la que controlaba mi vida. Ilusa.

Entré en una espiral de miedo y autodestrucción que me introdujo en un mundo paralelo sin lazos de conexión con la realidad. El monstruo que me dominaba me seguía con la mirada, escuchaba su respirar: Demasiado gorda. ¡Qué impotencia de vida! Sin meta, sin final, sin esperanza. Quería matar el dolor que me hacía sentir tanto dolor.

Recuerdo que la lluvia caía sobre los cristales de la ventana y en casa reinaba el silencio de congoja habitual. Me sentía al límite de lo que podía soportar. Rompí un cristal y... La sangre corría por mis manos, entre mis dedos hasta llegar al suelo. El torbellino mental me mareaba.

¡Mis padres! Les había hecho tanto daño. No se puede ir por la vida disfrazada de la joven perfecta cuando tu existencia es una mierda. Fastidiando la vida a las personas que te quieren solo por hacerles sentir mal. Tenía que surgir de los abismos, porque si mi fin estaba próximo, que al menos ellos supieran los padres tan extraordinarios que eran.

Aferrada al marco de la puerta, grité: ¡Mamá!

Comentarios

  1. Esto pega,pega mucho,cuando una conoce gente cercana que ha sido así.
    El 30 que dices tu no es un treinta es un mantra,abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Es muy estremecedor. Lo lograste! Con una gran agilidad.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Yo era flaco, flaquisimo, casi invisible y mis amigos se burlaban, pero... tuve la suerte que me criara un gran hombre —mi abuelo— y el desde niño me enseño muchas cosas y por ello esas burlas no me hacían mella.

    Besos

    ResponderEliminar
  4. El bendito instinto de superviviencia a veces concede una segunda oportunidad, aunque no siempre es aprovechada.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Uy es un relato desgarrador y habla de tres males la soledad el buling y la anorexia. Pero siempre hay una esperanza cuando se decide luchar Te ando un beso y te me cuidas.

    ResponderEliminar
  6. Que suerte que al final gritase pidiendo ayuda.
    Besos.

    ResponderEliminar
  7. Al límite la reacción correcta, cómo me alegra por la madre.
    Un beso

    ResponderEliminar
  8. Lo importante es ser consciente de que no vas por buen camino, como lo era ella y además valoraba a sus padres y ello la salvó...Muy real y ameno, Pilar.
    Mi abrazo y mi cariño, amiga.

    ResponderEliminar
  9. Mi niña, a mí el escribir me libera y, al mismo tiempo que lanzo al aire mis penas, con ellas se van también mis preocupaciones.
    No sé lo que es sentirse mal frente al espejo hasta el punto de dejar de comer.
    Pero en mi adolescencia, yo no me veía demasiado bien, también estaba rellenita, bueno lo que tenía era mucho pecho y, para disimularlo, andaba media encorvada.
    Con los años he ido madurando y después me sentía muy a gusto dentro de mi piel.
    Los espejos, muchas veces, hacen que distorsionemos la realidad, seguramente tú eras bien linda y te veías de otra manera.
    ¡Menos mal que llegó ese día en el que has vuelto a ver la luz! Las madres siempre juegan un papel muy importante en nuestras vidas.
    Admiro tu fuerza de voluntad y esa maduración que has logrado para salir de un bache muy frecuente en la adolescencia.
    Si de algo te sirve, yo también tengo que decirte que te haces querer y que, aunque no nos conocemos, tus letras acarician el corazón y por ello te estoy muy agradecida.
    Me he alegrado mucho al verte por mi espacio.
    Cariños en abrazos.
    kasioles

    ResponderEliminar
  10. Ya te comenté en Facebook y lo repito aquí:

    Tu cuento es magnífico y muy fuerte.
    tanto que duele.

    Dejo aquí el enlace a una entrada de mi blog
    -una de las más leídas- que trata sobre los desordenes alimentarios
    por si llega a ser de utilidad a alguien que lea tu relato:

    https://deamoresyrelaciones.blogspot.co.il/2010/03/vestimenta-moda-y-anorexiabulimia.html

    Besos, María Pilar



    ResponderEliminar
  11. Describes muy bien lo que es la anorexia y por lo que yo estudié, efectivamente se produce en las personas demasiado perfeccionistas y con baja autoestima que se miran al espejo y ese espejo no les devuelve una imagen real si no más bien una distorsionada que ellas quieren ver porque nunca se encuentran delgadas aunque lo estén. Esa es la parte física, en la parte psíquica, hay problema muy importantes que si se dejan, cada vez son más difíciles de resolver y no hay olvidar la parte social de la sociedad en la que vivimos, donde el culto al cuerpo es , hoy en día, casi diría yo, prioritario. Seguro que el enlace de Myriam puede ayudar mucho a las personas que hacen tanto caso a " Las mentiras del espejo" Muy bien escogido el título y también su parte final.

    Besos

    ResponderEliminar
  12. Es tan difícil sobrevivir en una sociedad que premia a los guapos y castiga los feos. Y va por épocas, en la actual los diseñadores de tendencias no son como Rubens. En fin, cuentas algo triste y en el relato parece que hay esperanza.

    ResponderEliminar
  13. La importancia que desde pequeños les enseñemos a los niños a respetarse tal como son sin ningun tipo de discriminacion
    Ademas alimentarlos como se debe, claro que la comida chatarra es mas facil, pero luego vienen esas consecuencias en gorduras no saludables
    Otra cosa es por problemas glandulares se tenga mas peso, pero eso esta en manos de medicos que llevan al paciente por el camino correcto
    Aca estamos hablando de problemas fisicos por falta de ejercicio, de alimentacion baja en grasas, y de poca autoestima
    Tengo nietas asi que se lo bueno que es caminar, si caminar,parace tan poco pero todos los dias logra muchisimo
    En epocas de estudio y sobre todo de examenes se esta demasiado sentados y comiendo a veces mas de lo debido
    Pienso que debemos hacer campañas para NO DISCRIMINARNOS, cualquiera sea el motivo de esa discriminacion
    Cariños

    ResponderEliminar
  14. Estos días estoy más bien en el Hospital, haciendo tratamiento que en casa.Será temporal y volveré a estar bien. Os quiero un montón y siempre os llevo en mi Corazón. Sois Todos un Encanto.
    La Anorexia es una Tortura de nuestro Siglo.Maravillosamente descrito por Ti.
    Abrazos y Besines...Te quiero un montón.

    ResponderEliminar
  15. La anorexia es una terrible enfermedad mental y mortal muchas veces. Ni siquiera el amor...Mamá es un grito desesperado. Un relato duro con sangre y cristales rotos. El final merece un aplauso, Pilar. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  16. Pedir ayuda es a veces tan difícil que cuando al fin te animas es una liberación, muy bien resuelto.

    Un saludín ;)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.

Más vistas

El cuarto de atrás - Reseña

Autora: Carmen Martín Gaite Género: Ficción política Año de publicación: 1978 Ediciones Cátedra, 2023 Páginas 277 Premio Nacional de Literatura 1978 Pretender al mismo tiempo entender y soñar: ahí está la condena de mis noches.     (Carmen Martín Gaite). El cuarto de atrás es una novela compleja, llena de simbolismo y un tanto peculiar. Se engloba en la categoría de metanovela. ¿Y esto, de qué va? Es de esos libros que antes de leerlos tienes que saber precisamente eso, de qué va. Una metanovela trata del propio proceso de creación de la novela, va realizándose ante el lector. Cuesta coger el hilo argumental, sobre todo al principio, porque los elementos saltan en el tiempo y desaparecen o se superponen unos a otros de manera desordenada, lo que les da más viveza, pero puede ocasionar confusión.  Una clave para leerlo es que estamos ante un sueño. Si lo lees dejándote llevar, con esa actitud de escucha que tiene en la novela el hombre vestido de negro, poco a poco, ...

El tiempo es oro

Dando vueltas y vueltas  En la espiral de la vida  Algo se va por la quebrada  Perdiendo el candor  De creerse infinita.  Enmascarados te imponen  En tu porfiar ritmo frenético  El tiempo es oro  Dicen  De una vida que gotea en silencio.  ¡Pesadilla de vida!  Tiempo sin oro quiero  Solo tiempo  Para oír al pájaro carpintero  Y de la noche  El manto de luciérnagas  Mi refugio  En paz y sosiego.   © María Pilar

A la deriva - Cuento de Horacio Quiroga

Ficha Técnica     Título: Cuentos de amor, de locura y de muerte    Autor: Horacio Quiroga    Género: Cuento    Editorial: Sociedad Cooperativa Editorial Limitada    Año de edición: 1917    País: Uruguay    Resumen      El protagonista del cuento, Paulino, pisa una serpiente venenosa que le muerde en el pie. A causa de este incidente, inicia un viaje por el río Paraná hacia un pueblo vecino donde espera que le salven la vida.       Valoración personal        Horacio Quiroga mantiene en este cuento las tres constantes que le caracterizan como el gran cuentista que es: brevedad, intensidad y tensión constante.     Lo que más impresiona es la lucha por sobrevivir del protagonista al que, a veces, lo llama por su nombre y otras no dice nada más que “el hombre”. Como si a cualquiera de nosotros nos pudiera ocurrir lo mismo. Una lucha desesperada, por ganarle la batalla a la muerte, por no rendirse, aunque ...

El último encuentro - Reseña

Ficha técnica   Título: El último encuentro   Autor: Sándor Márai   Editorial: Salamandra   Año de publicación: 1942   Año de edición: 2015   Número de páginas: 190 ARGUMENTO DE LA OBRA  La obra transcurre en un castillo de caza en Hungría, donde en tiempos pasados se celebraron fastuosas veladas y la música de Chopin inundaba los elegantes salones decorados al estilo francés. El esplendor de antaño se ha desvanecido y todo anuncia el final de una época. En ese escenario, dos hombres, Henrik y Konrad, se citan para cenar tras cuarenta años sin verse. Desde niños y durante su juventud fueron amigos inseparables a pesar de las diferencias de su estatus social. Luego ocurrió algo entre ellos que los separó para siempre. Henrik se fue lejos y Konrad siguió viviendo en el castillo rodeado de criados como lo hicieron sus antepasados. Hasta que se da el reencuentro al final de sus vidas. Los dos han vivido a la espera de ese mom...

Tardó diez años en volver -8 de marzo-

 La madre mira al padre. Se queda un rato de pie, sin decir nada. Por fin, se sienta a la mesa, baja la vista, mueve con la cuchara la comida del plato y come con desgana, en silencio.   Los movimientos del padre son bruscos y violentos. Resopla. El enfado y la ira van creciendo en él. Balbucea. Se le indigesta la comida. Levanta el plato con las dos manos y lo deja caer de golpe. La comida, miedosa, está a punto de huir. La madre levanta la vista asustada y de nuevo la esconde. El idioma de violencia no entiende de ojos tristes. Él aparta el guiso, golpea la mesa con el puño cerrado. La madre da un respingo. Ese diálogo de sordos envenena el aire. Se despliega por toda la casa.   La hija sabe que el enfado es contra ella y la madre también. La quiere lejos, en la distancia. ¿A qué ha venido? Su cercanía golpea al padre, lo atraviesa por su lado cortante. No la soporta en su presencia. Ella sale de la escena. Dentro deja un universo de tensión y fuera el abismo...