Aquel otoño saltaron todas las alarmas financieras de EEUU. Los bancos estadounidenses empezaron a exigir el pago de los préstamos que tan alegremente, a cambio de buenas comisiones, habían concedido a otros países y a personas individuales que no podían devolverlos. El problema se extendió desde Estados Unidos a Europa. Al mismo tiempo, aquellas personas que tenían depositado el dinero en los bancos perdieron la confianza y quisieron retirarlo. Al no tener dinero para devolver los depósitos, muchos bancos empezaron a quebrar. La escasez de dinero implicaba que había menos para invertir en las empresas y menos para comprar productos. Los valores de la bolsa cayeron bajo mínimos, cundió el pánico y nació la crisis y como las desgracias nunca vienen solas, en el mismo paquete se presentó una prima, de Riesgo dicen que era su nombre, y arrasó con lo que quedaba. La situación provocó grandes tasas de desempleo y desocupación y gran parte de la población empezó a vivir por debajo del umbral de pobreza.Tras hundirse sus entidades bancarias ningún banquero fue encausado por su mala gestión, más bien abandonaron el barco con los bolsillos llenos por los servicios prestados. ¡Uf! ¡qué vértigo! Menos mal que todo esto ocurrió en el año 1929.
Mi participación en el reto conjunto del blog Acervo de Letras y el blog El Tintero de Oro . Las condiciones son: El reto consistirá en escribir un microrrelato de 250 palabras protagonizado por un escritor/a desesperado/a por su falta de inspiración, que se encuentra un Tintero de Oro con un mensaje grabado: «pídeme un deseo y lo verás por escrito», aunque este contrato tiene una letra pequeña: «pero todo tiene un precio» Estoy en un atasco en la autopista del norte. Los tres carriles se han reducido a uno y estamos parados como una serpiente kilométrica. En el sillón del copiloto llevo unos libros de una novela escrita por mí. El periódico doblado en el salpicadero me muestra en una foto muy sonriente. Leo el titular: «La exitosa escritora presenta hoy el final de su tetralogía». ¿Dónde la presento? Puedo enterarme leyendo el artículo, pero yo debiera saberlo. Tal vez el periódico es atrasado y estoy de vuelta. Tanto si ya ha ocurrido el hecho como si va a ocurrir, ¿por qué no s...

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