Ir al contenido principal

Primavera de Microrrelatos Indignados



Cuando la cosecha acaba se va el sudor, pero se instala un dolor en el alma que corta el aliento. Él sabe muy bien que las cuentas no cuadran y que ni la semilla fiada se va a poder pagar. Empeñar ¿qué? Si viste botas agujereadas, pantalones raídos de pana, camisa sin relevo y boina castellana; todo ello uniformado con el color de su piel, color de la tierra agrietada.
En la ciudad, tumbos dio el abuelo trabajando en todo lo que encontraba. Con mucho sacrificio logró que sus hijos fueran a la universidad para que tuvieran mejor vida que la suya.
Hoy el nieto emprende el mismo viaje que él hizo hace tantos años, pero a la inversa. Ha estudiado Ciencias Ambientales, pero la ciudad, con la crisis, le ha cerrado las puertas. En el pueblo la vida es más barata y tal vez pueda labrarse un futuro cultivando un huerto ecológico en el pequeño terreno del abuelo.
Con el rostro ensombrecido, el abuelo lo mira con perplejidad infinita porque no entiende nada. Por fin se atreve a preguntar:
— ¿Se te olvida algo?
Y los dos se funden en un abrazo en el que sobran las palabras.
(Con este microrrelato participo en la Primavera de Microrrelatos Indignados - 21 de marzo de 2013)


Comentarios

  1. Tiempos de ida sin vuelta.
    Muy buen relato, Suerte!

    ResponderEliminar
  2. Me trajo muchos recuerdos de mi infancia en el campo.
    Me encanto.

    Cariños

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno el relato. Trabajo muy duro el del campo, poco reconocido y mal remunerado.

    Un abrazo mpmoreno.

    ResponderEliminar
  4. Muy duro y muy entrañable. Asi es a vida a veces. Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Tanto esfuerzo para ver que lo conseguido se diluye...Real y terrible.

    ResponderEliminar
  6. Si, es cierto; se repite la Historia de nuestros Abuelos por causa de la negligencia de otros. Todas las Esperanzas puestas en unos estudios para cargar con esa maleta de añoranzas y desapego.
    Precioso Microrelato.
    Abrazos y besos.

    ResponderEliminar
  7. Tal cual...y eso cuando los ahorros del abuelo, tan duramente conseguidos no están metidos en preferentes...

    Se "ve" la historia, m.p. Muy buen micro. Un beso

    ResponderEliminar
  8. jo vaya día hoy va todo de tristezas...

    Suerte Pilar, el micro se lo merece.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Muy bueno. Suerte en el concurso

    ResponderEliminar
  10. la historia siempre se repite,
    sea en otros escenarios o en otros cuerpos
    es parte de este andar humano
    felicitaciones por tu trabajo Pilar
    FELIZ DÍA DE LA POESÍA!!!
    besitos y mil gracias por tu huella

    ResponderEliminar
  11. Trabajaron tan duro nuestros abuelos para sacar a sus hijos adelante ¿verdad? ya no es nada parecido a lo de antes, ahora el trabajo del campo no es a mano, como cuando cosechaban, sino con maquinaria.

    Excelente micro que espero que ganes y ahora mismo voy a votarte allí si es que se puede.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  12. El relato precioso. Tenemos un gran futuro hacia el pasado.

    ResponderEliminar
  13. Me gustó mucho Pilar, muy emotivo.
    Un beso, espero te vaya muy bien con el micro

    ResponderEliminar
  14. Dura es la tierra para el que la trabaja, así deja llena de surcos el alma, y amaneces día tras día, sin domingos para descansar y no te pagan ni para una gota de sudor con tantas como has dejado.

    Me gusta el microrelato

    ResponderEliminar
  15. Bonito relato breve, mucha suerte Pilar. Un beso.

    ResponderEliminar
  16. Entrañable, excelente relato, Pilar.
    ëxitos en el concurso!
    Un beso enorme!
    Lau.

    ResponderEliminar
  17. Una buena aportación al concurso.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  18. Sí, se nos va el futuro.

    Saludos

    ResponderEliminar
  19. Me gusto mucho suerte con el relato y espero que ganes . Te mando un beso y te me cuidas

    ResponderEliminar
  20. Es tremendo.Se parece a las historias de Camilo Jose Cela o de los inmigrantes que vinieron a argentina, pr las mismas causas. Impresionante. Lo que el capitalismo logra. por dios. que nefasto. un beso maria
    ojala que ganes

    ResponderEliminar
  21. Tengo una amalgama de relatos entre esperanza y desesperanza que ya no sé... vamos a quedarnos, que se vayan ellos, los que roban.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  22. Es muy bueno m.p. muy triste... logras que se sienta de verdad esa tristeza. Tanto trabajo tan rudo y no alcanza y los hijos se van y los nietos. No regresan, se habitúan en la ciudad... Uf!
    Eso me parece fenomenal de los microrrelatos, que dejan la mente del lector a mil. Que tenga buen acogimiento en el concurso.
    Besos!

    ResponderEliminar
  23. Estos futuros con carácter retroactivo producen tristezas infinitas. Los que se marchan y encuentran un camino no vuelven. Los que se quedan sufren. Y lo peor: ahora las empresas alemana y holandesas vienen a buscarlos para llevárselos, a los mejores, claro. El miércoles ocurrió en Vizcaya y Guipuzcoa, hicieron 160 entrevistas y contrataron a treinta, y prometen volver. Nuestros mejores valores se marchan, ya no porque emprendan ellos el camino sino porque los otros....acuden hacia ellos.

    Me alegro de haber llegado hasta aquí,
    gracias por tu comentario en mi blog
    y me quedaré más ratitos si me lo permites.

    Besos desde mi alambrada.

    ResponderEliminar
  24. Hola mp, buenos dias,
    hermoso relato,
    sintético, emotivo, conmovedor y con un gran mensaje
    me encantó.

    Te deseo un bonito viernes
    besos y abrazos

    ResponderEliminar
  25. Sin duda es triste y doloroso. Y más aún para los que como yo tenemos experiencia de hambre, soledad, emigración y un sin fin de adioses en la memoria. No queríamos esto para nuestros nietos pero también esto nos ha hecho más fuertes y hemos trabajado y luchado por un futuro mejor. Y llegará de nuevo el Sol seguro.
    Bss y hasta después de Semana santa. Me dedicaré a los pequeños de la casa.

    ResponderEliminar
  26. Qué pena que, por primera vez, a los hijos y nietos
    , les aguarde un futuro más incierto que el de sus padres.
    Ojalá esta pesadilla pase de una vez y tu relato sea eso:ficción.
    Un besito.

    ResponderEliminar
  27. Mi tierra es conocida por la emigración. Ahora los nietos hacen lo mismo que sus abuelos y que sus padres, pero es que aquí no ha habido diferencia salvo en cifras. La única diferencia es que en vez de ir en tren o en barco con una maleta de cartón, lo hacen en avión y están conectados por internet. Sin embargo, en LO IMPORTANTE, no se ha evolucionado nada.

    Y sí, es para llorar.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  28. Pilar,en pocas palabras has resumido y sintetizado...Toda una realidad,que duele en el alma.Estas nuevas generaciones han de luchar tanto como lucharon nuestros abuelos sacando el alimento de la tierra...Pero con una diferencia,nuestros hijos se van a las tierras del mundo,lejos de su querida tierra a sembrar la semilla,que les ayudará a vivir...Qué pena,mis hijos también los han hecho,están en Alemania y Australia...
    Mi felicitación por este magnífico micro,amiga...Que es profundo,inteligente y directo.
    Mi abrazo inmenso y feliz fin de semana,amiga.
    M.Jesús

    ResponderEliminar
  29. Mucha suerte .

    Es un gran relato, on sentimiento.
    Es la vida misma ...

    Abrazos .¡

    ResponderEliminar
  30. Muy bueno el micro. Es duro reconocer que tanto trabajo y tantos años después cuando pensábamos que habíamos adelantado camino resulta que volvemos a estar casi en el mismo punto.

    Besos

    ResponderEliminar
  31. Pase a saludarte y a darte las gracias por tu visita a mi blog. profundo relato.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  32. Una historia llena de desaliento. Abuelos que trabajaron tanto que se dejaron la piel y el alma. Padres que igualmente siguieron el ejemplo de sus mayores. Y ahora de nuevo vuelven los tiempos de pena y el nieto que salir fuera para buscarse un porvenir.
    Desgraciadamente es un microcuento lleno de dureza y realidad.
    Así estamos porque así nos lo han preparado quienes a manos llenas se han llenado los bolsillos y han dejado las arcas vacías para para una generación que lo ha tenido todo, y de golpe se queda sin nada. Hasta sin aliento.
    Saludos y un abrazo

    ResponderEliminar
  33. Real y triste lo que compartes, pero es el presente tan cual.

    Pase a saludarte y dejarte estos sentires propios no solo de Semana Santa sino de todas las semanas del año.

    Cariños
    ..................
    Pensamiento de la semana:

    Toma una sonrisa,
    regálala a quien nunca la ha tenido.

    Toma un rayo de sol,
    hazlo volar allá en donde reina la noche.

    Descubre una fuente,
    haz bañar a quien vive en el barro.

    Toma una lágrima,
    ponla en el rostro de quien nunca ha llorado.

    Toma la valentía,
    ponla en el ánimo de quien no sabe luchar.

    Descubre la vida,
    nárrala a quien no sabe entenderla.

    Toma la esperanza,
    y vive en su luz.

    Toma la bondad,
    y dónala a quien no sabe donar.

    Descubre el "amor",
    y hazlo conocer al mundo.

    (Mahatma Gandhi)

    ResponderEliminar
  34. Muy bueno Pilar, tanto esfuerzo, tantos años luchando por una vida mejor para los hijos, para llegar a ésto, nuestros jóvenes cogiendo el hatillo a tratar de buscarse la vida fuera.
    Indignante y muy triste.
    Besitos

    ResponderEliminar
  35. Sacaran del terruño lo que éste les quiera dar, pero miraran con la cabeza erguida al señor que les quiso aplastar.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  36. Los mayores plantaron una semilla de sudor y lágrimas, de esfuerzo y renuncia para que los suyos pudieran tener un mundo mejor. Todos les debemos mucho y sobre todo nunca podremos pagarles tanto cariño.
    Precioso microrrelato pero grande.

    Besicos

    ResponderEliminar
  37. Una realidad que se palpa al leerte.
    Yo creo que vas a tener muchas posibilidades.
    Te deseo mucha suerte. De todas formas, desde aquí te digo:¡Tu vales mucho!
    Cariños y abrazos en el corazón.
    Kasioles

    ResponderEliminar
  38. Suerte con el microrrelato.
    Todo vuelve pero distinto, el tiempo es circular pero no coincidente. De todas maneras, el abuelo comprende al nieto.

    Un abrazo,Pilar.

    ResponderEliminar
  39. A mí me ha gustado porque me dice mucho, me pone en situación y coño, emociona y todo, suerte, pero creo que ya puedes darte por satisfecha solo por haberlo escrito.

    Cuando digo que "me dice mucho" quiero decir que me puedo imaginar muchas partes de la historia que no cuentas, no sé si me explico.

    Besos hermosa.

    ResponderEliminar
  40. Como siempre os agradezco todas las aportaciones que he leído con mucha atención y que me parecen muy interesantes y enriquecedoras.
    Inmenso abrazo.

    ResponderEliminar
  41. Mi reconocimiento ya lo tienes, mp.
    Dice mucho de los tiempos que corren. Nos han obligado,por la codicia de los que manejan la bolsa y otros de esa calaña,a retroceder pasos que se habían ganado con mucho sudor.
    Suerte y una abrazo chiquilla.

    ResponderEliminar
  42. El reloj por primera vez fue hacia atrás...

    Pero hay que creer que las realidades pueden cambiarse. Las cambiaron nuestros abuelos tiempo atrás ¿por qué no nosotros?

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  43. Muy bueno.
    Retrata una realidad que parece que en España es cíclica.
    Tenemos que hacérnoslo mirar...
    Besazo

    ResponderEliminar
  44. Extraordinario Pili, muy sensible, que de generaciones, se continua, la lucha de los abuelos que más que con el sudor de la frente, para sacar adelante su familia, historia se repite en las generaciones, entrañable! suerte en el concurso, un fuerte abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.

Más vistas

El cuarto de atrás - Reseña

Autora: Carmen Martín Gaite Género: Ficción política Año de publicación: 1978 Ediciones Cátedra, 2023 Páginas 277 Premio Nacional de Literatura 1978 Pretender al mismo tiempo entender y soñar: ahí está la condena de mis noches.     (Carmen Martín Gaite). El cuarto de atrás es una novela compleja, llena de simbolismo y un tanto peculiar. Se engloba en la categoría de metanovela. ¿Y esto, de qué va? Es de esos libros que antes de leerlos tienes que saber precisamente eso, de qué va. Una metanovela trata del propio proceso de creación de la novela, va realizándose ante el lector. Cuesta coger el hilo argumental, sobre todo al principio, porque los elementos saltan en el tiempo y desaparecen o se superponen unos a otros de manera desordenada, lo que les da más viveza, pero puede ocasionar confusión.  Una clave para leerlo es que estamos ante un sueño. Si lo lees dejándote llevar, con esa actitud de escucha que tiene en la novela el hombre vestido de negro, poco a poco, ...

El día después de la tragedia

Pasada la tormenta, el mundo se silenció y llegó la calma. La luna de agosto iluminó una calma siniestra reflejada en la tumba de las aguas. Las primeras luces del alba empezaron a dibujar formas en la penumbra. De manera abrupta, emergía un objeto o una persona conocida que encogía el corazón de los que quedaban vivos, para ser rápidamente engullido y arrastrado. Exhaustos, atenazados y deshidratados por el rugir de la hecatombe y con los gritos que les perseguirían de por vida, rompieron las sombras, y en silencio afrontaron los escombros, sin más recursos que la fuerza de voluntad de la naturaleza humana para sobrevivir. Entre troncos, derrumbes y lodo, se encontraban con el rostro de la amargura, la desesperación y la muerte. El arroyo, que se resistía a volver a su cauce, persistía en atrapar riachuelos que bajaban de manera tortuosa por las calles estrechas y empinadas. Ese ruido estridente del agua, resultado de su furia tremebunda, era lo único que se percibía en aquel va...

Los pastores del Gorbea

Hace muchos, muchos años, Urjauzi y Otsoa, dos jóvenes pastores, vivían en la zona del monte Gorbea. Eran grandes amigos desde la infancia. Sucedió que cierto día Urjauzi oyó de pronto un dulcísimo canto mientras pastoreaba su rebaño por las campas de Gujuli. Se sintió tan atraído por aquella maravillosa melodía que se olvidó del ganado y raudo se adentró en la espesura del bosque. Los sonidos de sus pisadas sobre las hojas caídas rompían el silencio y ocultaban otros ruidos apenas audibles que hacían pensar en seres del bosque que lo observaban sorprendidos con los ojos bien abiertos. Los troncos de los robles centenarios adquirieron características de monstruos, tal como se relata en los cuentos, el olor a tierra húmeda hacía irrespirable el lugar y la espesura lo llenaba de misterio, pero Urjauzi no fue consciente de esas señales. Al final de una pronunciada pendiente, separó unas ramas de sauce y pudo contemplar la quietud de las aguas de la laguna Lamioxin, de la que procedía el ...

Caperucita en Manhattan

Leer más relatos aquí Las luces de emergencia iluminaban lo suficiente como para saber dónde estaba. También el lío en el que Carla se había metido. Tanta grandiosidad la empequeñecía. Se encendieron las alarmas en su cabeza. Se había quedado encerrada en la torre más lujosa de la Quinta Avenida.  Su grupo escolar, con la monitora, habían subido al mirador Top of the Rock en el último ascensor de la tarde. Cuando llegó el momento de bajar, al salir del ascensor, Carla se entretuvo curioseando el retrato del primer Rockefeller que estaba en la pared de enfrente. Una cabeza afilada rodeada de una pelambrera lobezna; las aletas de la nariz dilatadas, como olfateando algo, le daban cierto aire de animal al acecho. «¡Qué hombre tan horrible!», pensó. No pasó mucho tiempo, el suficiente para quedarse sola. ¡Se habían cerrado todas las puertas! ¿A dónde se habían ido todos? ¿Y los vigilantes? Aquello no le podía estar pasando. El silencio era total.  Hecha un ovillo, se sentó en uno de lo...

El color de la añoranza

> Añoro llegar a tu casa y que estés. Entrar y verte en chándal sentado en el sofá, con la tele puesta, pero parece que no la sigues; estás con el periódico o leyendo un libro. ¡Cómo te gustaba leer! Todo era prescindible cuando llegaba yo, como si lo más importante en ese momento fuera nuestro encuentro, te dedicabas a mí por entero. Añoro no poder contarte que ha habido inundaciones en Astigarraga y que he visto por la tele tu antigua casa; bueno, esto seguramente me lo contarías tú. Cuando paso por delante de tu casa, siempre se me van los ojos hacia el balcón en el que tú no estás, pero inconscientemente —porque soy una inconsciente— pienso que estarás escribiendo alguno de tus poemas y que cuando nos encontremos seguro que me lo lees.  Me gustaría decirte que el mundo sigue girando y con él nuestras vidas. Me gustaría hablarte del día tan espléndido que tenemos hoy, como si no supiera de tu marcha, un cielo azul y la brisa fresca que trae olores de primavera. La primavera...