Le dijo a Sofía, su mujer, que trabajaría hasta tarde para terminar por fin el proyecto que se traía entre manos y poderlo entregar al día siguiente. La verdad es que le apetecía echar una cana al aire. En la fiesta de disfraces, se quitó el anillo de casado, lo metió en el bolsillo interior del chaleco de su esmoquin y ocultándose tras la máscara, se dispuso a disfrutar de la noche. Pronto puso los ojos sobre el más bello cuerpo de mujer que bailaba en aquel salón, con el morbo añadido de que sus gráciles movimientos le recordaban a su fiel esposa que en esos momentos disfrutaría de dulces sueños. Al quitarse las máscaras venecianas, ya en la habitación del hotel, el rostro impenetrable de su mujer, multiplicándose en un laberinto de espejos frente al tocador, lo dejó petrificado.
El lugar que amamos, ese es nuestro hogar, un hogar que nuestros pies pueden abandonar, pero no nuestros corazones. (Oliver Wendell Homes) La memoria del amor Encuentra tu rostro familiar Cercano y luminoso Aviva nuestros corazones Nostálgicos Esa noche nos quedamos ahí sentadas. El fuego se fue haciendo más débil, aunque aún notábamos el calor de la estufa. El reloj de pared hacía tic tac y una lechuza llamó a otra lechuza. —Tienes que irte a la cama —me dijo, inclinada sobre la Sínger que, intermitentemente, irrumpía en el silencio. —Yo me quedo a terminar esto. —Y me mostró el nuevo vestido que me estaba haciendo. En la habitación no podía apartar la vista de la niña que me miraba tras el cristal de la ventana sin persiana. El cabello corto con flequillo le ocultaba el rostro, mientras que las trenzas lo despejaban. Se las habían cortado para que pudiese peinarse sola. Ella me contemplaba fijamente para que viera en su mira...

Me gustó lo que te inspiró la máscara, todo un mundo de sensaciones en un hotel echando una cana al aire.
ResponderEliminarUn beso dulce de seda.
Gracias por pasar por aquí María perlada a leerme y sobre todo por dejarme tan bellas palabras.
EliminarUn beso para ti.
Excelente micro! Esta imagen da para muchas inspiraciones distintas y la tuya me ha encantado. Me alegra que decidieras mostrarla en mi propuesta. Un abrazo.
ResponderEliminarYo también me alegro con lo que me dices. Suelo leer todas tus propuestas y las aportaciones tan fantásticas que se hacen. Un placer tenerte por aquí. Mi cariñoso abrazo.
EliminarMe encanto el relato...un final inesperado.
ResponderEliminarSaludos
Gracias por pasarte por aquí y dejarme tu comentario Musa. Un abrazo
EliminarPilar, no sé porqué esta entrada no se ha actualizado en mi escritorio...Vengo del blog de Síndel y allí te he encontrado,amiga...Me encanta el micro que nos dejas. Esposo y esposa se encontraron, sin querer, y los dos se delataron en su deseo de actuar libremente...Toda una ironía de la vida, buscamos fuera lo que tenemos dentro y no valoramos, podríamos decir en este caso, amiga...
ResponderEliminarMi felicitación y mi abrazo de luz, Pilar...
M.Jesús
Muchos se acostumbran a vivir con máscara y cuando se les cae se les ve tal cual son.
EliminarUn beso Mª Jesús y todo mi cariño.
Bella inspiracion Maria Pilar, me encanto tu relato
ResponderEliminarNo tengo el gusto de conocerte.
Si me lo permites, me quedo en tu blog
Un beso
Isa
Feliz fin de semana
http://cabalgandopormimundo.blogspot.fr/
ResponderEliminarEl enlace de mi blog por si quieres darme una visita
Un beso
Isa
Me ha encantado tu relato. con tu permiso voy a seguirte para no perderte.
ResponderEliminarSaludos