Ir al contenido principal

Gabriel

Me gusta tu mirada picarona, las sonrisas que siembras
De “pescaítos” de colores el mundo que sueñas
Donde no hay pérfidas madrastras de niñas buenas

Me gusta escuchar tu voz, participar de tu contento
El roce de tu mano, tus abrazos en mis sueños
El fragor de tus luminosas alas alzando el vuelo

Me gusta tu bufanda azul, dormir en tu almohada
Saberte libre en el océano, sin pozos ni cavernas
En el ruido de la caracola, camuflado tras la palmera

Me gusta perderme en tu sur de Las Negras
Dialogar en silencio, pintar tu nombre en la arena
Gritarlo al viento y sentirte muy cerca.

Me gusta cuando me miras con tu candor e inocencia
En un mar de girasoles la más brillante estrella
Aprender a andar de nuevo porque tengo tu fuerza



Comentarios

  1. Que preciosidad, cuanto cariño desprenden esas palabras y cuanta rabia hay que contener después de leerlas. Un abrazuco

    ResponderEliminar
  2. Sin palabras, María Pilar. Es demasiado fuerte lo que ha ocurrido. ¿Qué pena, qué pena más grande por esta criatura!

    ResponderEliminar
  3. Pobre niño y pobres padres. Se queda uno sin palabras.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Bellísimoo tu homenaje a Gabriel.
    Pero qué tristeza tan grande, Pilar...
    Qué tristeza y qué impotencia tan grandes...

    ResponderEliminar
  5. uy re da pena el niño. Muy bella entrada

    ResponderEliminar
  6. Precioso y sentido poema dedicado a un niño que no tuvo tiempo de vivir lo suficiente.
    A través de tus palabras, me uno a este pequeño pero bellísimo homenaje.
    Un abrazo.
    P.D.- Espero que este comentario quede, pues el que dejé en tu entrada anterior desapareció por arte de magia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Josep Mª Panades por pasarte por aquí y por dejarme tan interesantes comentarios. Sorprendida por lo que me dices de tu desaparecido comentario a la entrada anterior, que yo desconocía, te diré que blogger me lo había catalogado como Spam y al abrir esa carpeta allí lo he encontrado. Ya está donde tiene que estar. Muy enriquecedor para el tema que trataba.

      Mil disculpas, pues en los años que llevo en esto no pensaba que algo así me pudiera pasar.

      Mi cálido abrazo.

      Eliminar
  7. El homenaje hermoso,pero cuanta tristeza,abrazos.

    ResponderEliminar
  8. Lástima que el final de esta historia no sea como los cuentos: donde llega el hada y vence a la bruja. Fuerza y buenos deseos para esos padres que dentro de unos días la van a necesitar.
    Un abrazo cálido

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.

Más vistas

Día de la madre

El lugar que amamos, ese es nuestro hogar, un hogar que nuestros pies pueden abandonar, pero no nuestros corazones.  (Oliver Wendell Homes) La memoria del amor  Encuentra tu rostro familiar  Cercano y luminoso  Aviva nuestros corazones Nostálgicos   Esa noche nos quedamos ahí sentadas. El fuego se fue haciendo más débil, aunque aún notábamos el calor de la estufa. El reloj de pared hacía tic tac y una lechuza llamó a otra lechuza.   —Tienes que irte a la cama —me dijo, inclinada sobre la Sínger que, intermitentemente, irrumpía en el silencio. —Yo me quedo a terminar esto. —Y me mostró el nuevo vestido que me estaba haciendo.   En la habitación no podía apartar la vista de la niña que me miraba tras el cristal de la ventana sin persiana. El cabello corto con flequillo le ocultaba el rostro, mientras que las trenzas lo despejaban. Se las habían cortado para que pudiese peinarse sola. Ella me contemplaba fijamente para que viera en su mira...

Los pastores del Gorbea

Hace muchos, muchos años, Urjauzi y Otsoa, dos jóvenes pastores, vivían en la zona del monte Gorbea. Eran grandes amigos desde la infancia. Sucedió que cierto día Urjauzi oyó de pronto un dulcísimo canto mientras pastoreaba su rebaño por las campas de Gujuli. Se sintió tan atraído por aquella maravillosa melodía que se olvidó del ganado y raudo se adentró en la espesura del bosque. Los sonidos de sus pisadas sobre las hojas caídas rompían el silencio y ocultaban otros ruidos apenas audibles que hacían pensar en seres del bosque que lo observaban sorprendidos con los ojos bien abiertos. Los troncos de los robles centenarios adquirieron características de monstruos, tal como se relata en los cuentos, el olor a tierra húmeda hacía irrespirable el lugar y la espesura lo llenaba de misterio, pero Urjauzi no fue consciente de esas señales. Al final de una pronunciada pendiente, separó unas ramas de sauce y pudo contemplar la quietud de las aguas de la laguna Lamioxin, de la que procedía el ...

La niebla, metáfora de la corrupción en España

leonid  afremov ¡Qué claro lo veíamos todo cuando la venda nos tapaba los ojos! Entonces proclamábamos que corruptos eran algunos de nuestros dirigentes, que tendrían que vérselas con la justicia, pero que la mayoría eran honrados. Se nos cayó la venda y lo vemos todo de un color gris sucio, opaco, que se extiende sin límites, abarcando todas las altas instancias del poder. Es el señorío de la corrupción que lo contamina todo como la niebla domina esos días grises en nuestra tierra. Por la mañana abro la ventana y una densa niebla quiere devorarme. Adivino los prunos que se están adelantando a la primavera, los magnolios con su verde aterciopelado, los pinos hieráticos y silenciosos y los plataneros despojados de sus hojas. Silencio total en la plaza. Hasta el Gorbea parece que se ha encogido y no se atreve a lucir su cima con la txapela blanca. La realidad es que la silenciosa niebla se va colando por las rendijas de los medios de comunicación y acomodándose en el interi...

Malala Nobel de la Paz

¿De dónde sacabas tanto valor, mi niña? ¿De dónde esa fuerza que te hacía mantener una fe ciega en el horizonte que estaba por venir?  No hace mucho que te conozco, pero desde el principio sentí una conexión especial contigo y ¿quién no? Sentí que el sol brillaba más cuando nos llegaron noticias de que estabas mejorando de las agresiones que te ocasionó el que quiso matarte. Ese tiene que ser un día especial para ti porque has vuelto a nacer. Cosas malas ya las has vivido en tu corta vida, a partir de ahora encontrarás buenas y hermosas porque por fin se van a realizar tus sueños. Seguro que en todo el proceso que llevas, más de una lágrima se habrá deslizado por tu rostro destrozado y me duele tanto, pero estos días se tornarán en lágrimas de alegría y amor. Tu fuerza interior es la que ha hecho que volvieras a la vida y esta, seguro que saldrá fortalecida. Es hermoso leer lo que escribías en tu blog en el que proyectabas tanta sinceridad y claridad de ideas que a mí me emociona...

Si el pasado llama a tu puerta

Aitor salía del área de descanso Ruta de Europa donde había parado para comer cuando le entró una llamada en el móvil. Al ver el prefijo de Francia tuvo un mal presentimiento. Dejó que sonara. Se cerró el anorak y corrió hasta el camión para protegerse del temporal de viento y frío de noviembre. Con las manos heladas conectó el motor y salió huyendo dirección Madrid. Volvió a sonar. Estaba ahí. Podía sentirlo. Podía olerlo. El olor del miedo —¡Qué hostias pasa, tío! ¿Por qué no contestas?—La voz firme y autoritaria que le llegaba del otro lado de los Pirineos le confirmó lo que intuía: "el Burua". Intentó ocultar tras la suya la debilidad nerviosa que sentía: —¿Quién coño eres? —Mira Ortzi, a mí no me vaciles. Tenemos un trabajo para ti. Tú no estás fichado y hay que ejecutarlo en Francia el 20 de noviembre. Ortzi —pensó— el seudónimo que muy pocos conocían. Rememoró su época de estudiante con grandes ideales. Las manifestaciones y los enfrentamientos con la policí...