Ir al contenido principal

Parejas desparejadas

Qué solo me he quedado. Acostumbrado a hacerlo todo en pareja, qué va a ser de mí. Aquí, en este rincón, olvidado, me cuesta recordar el olor a tierra y a vida. Mi respiración agitada ya no lo percibe. Paso los días amodorrados entre estas cuatro paredes con las que choco de vez en cuando. Los otros, al verme compungido, creen que soy tonto o se mueren de la risa. Vivo atormentado con el temor de que algo malo me suceda y nadie se dé cuenta. 

 Hace unos días, lo vi. Un sentimiento de alivio profundo se apoderó de mí. De cuando en cuando, me miraba para asegurarse de que yo seguía allí, y sonreía levemente. Tenía necesidad de él. Lo raro era que él también tenía necesidad de mí; pero ninguno de los dos nos atrevíamos a dar el paso. Y el tiempo pasaba. A veces me acompañaba una cierta tristeza porque si nos dispersábamos no nos volveríamos a ver. Fue cuando escuché una sonrisita a mi lado. 

 —¿Quieres ser mi pareja? —Me susurró un tanto tímido. Y sus nubes azules acariciaron, con infinita ternura, mis rayas rojas. 
¡Qué experiencia más hermosa vivimos! Una explosión de color y fantasía. 

Es verdad que se oyeron críticas de algunos compañeros. Tan serios y formales, con sus colores oscuros, querían seguir bailando la pavana como en la época de sus tatarabuelos.
Nuestro ritmo era otro. Mucho más moderno. Dos calcetines desparejados que marcaban tendencia.

Safe Creative #2109159255984

Comentarios

  1. Eres fantástica para sorprender con tus cuentos. Los calcetines andan todos de fiesta con este.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ja, ja! Gracias, Sara. Un micro de esos que se me ocurren de vez en cuando por puro divertimento.
      Un abrazo, preciosa.

      Eliminar
    2. ;))))
      Creo que me recuerda algo.

      Abrazos.

      Eliminar
    3. Hola, Alfred, sí yo también creo a lo que te recuerda. ¿Quiién no ha vivido algo parecido?

      Abrazos.

      Eliminar
  2. Lindo relato me gusto como se hicieron pareja. Te mando un beso

    ResponderEliminar
  3. Encantador relato! Siempre es un gusto leerte, Pilar. Cariños!!
    Lau.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Lau, un placer encontrarte por aquí.
      Gracias mil.
      Te envio un beso. Pilar

      Eliminar
  4. Por un momento pensé en el confinamiento, en la soledad de muchas personas, pero según iba leyendo me di cuenta de que había algo misterioso, que pronto descubríria...Y ahí estaba tu maestría divertida e imaginativa haciendo de las suyas, sorprendiéndonos, amiga. Muy bueno, si los calcetines hablaran cuánto nos contarían...je,je.
    Mi abrazo entrañable y admirado Pilar. Espero que todo vaya bien, amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Mª Jesús, siempre es un placer saber de ti. Espero que también te vaya todo bien tanto a ti como a los tuyos.
      Un fuerte abrazo!

      Eliminar
    2. Muy lindo relato, dulce, con mucha ternura, ese reencuentro, ese nuevo acercamiento, gracias por traerlo, un abrazo

      Eliminar
    3. Gracias, Themis.
      Un abrazo!

      Eliminar
  5. ¡¡¡Hermoso relato y sorprendente!!!!
    Me emocionó.

    mariarosa

    ResponderEliminar
  6. Ja, ja...Muy bueno María Pilar. Tu historia me ha recordado un poco a la de Juan José Millas "No mires debajo de la cama" y las desventuras de unos zapatos por la ciudad.
    Me ha gustado el tono tierno del calcetín desparejado.
    ¿Quieres ser mim pareja? Las cosas tal vez también podrían ser mucho más sencillas entre nosotros los humanos.
    Buen trabajo, compañera

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro que te haya gustado, Matilde.
      ¡Feliz fin de semana!

      Eliminar
  7. ¡Hola, María Pilar! Je, je, je... ¡Y no te olvides de los guantes! Un micro divertido, pero no exento de fondo. La primera lectura me llevaba a una pareja, humana, en la que se había instalado la rutina y pese a desearse parece que algo se interpusiera entre ellos. Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te lo vas a creer, David, pero de los guantes también escribí un micro. Opté por publicar el de los calcetines desparejados cuando me enteré que habían sido elegidos como un símbolo del Día Mundial del Síndrome de Down.
      Un abrazo!

      Eliminar
  8. Hola, el principio me despistó, al llegar al final, lo entendí todo. Ahí estaba la salsa de vida, desparejados y marcando tendencia. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Lo de los calcetines desparejados me ha parecido una preciosa metáfora. Bello relato, tierno y divertido, todo en uno. Refleja también muy bien la dificultad absurda que tenemos los humanos para acercarnos a los demás, ese miedo injustificado pero que utilizamos como una fuerte coraza. El día que nos liberemos de esos miedos, seguro que seremos mucho más felices. Me ha gustado mucho, María Pilar. Saludos!

    ResponderEliminar
  10. ¡Wow! Qué joya de relato María Pilar, me ha super-encantado. Me parece una bella alegoría. Muy agradable de leer. Siempre sorprendes. Saludos.

    ResponderEliminar
  11. Los amores imposibles -o casi- esos son los realmente geniales. Los comunes no dejan de ser vulgares. Me ha encantado la forma del relato con un final sorprendente.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.

Más vistas

El cuarto de atrás - Reseña

Autora: Carmen Martín Gaite Género: Ficción política Año de publicación: 1978 Ediciones Cátedra, 2023 Páginas 277 Premio Nacional de Literatura 1978 Pretender al mismo tiempo entender y soñar: ahí está la condena de mis noches.     (Carmen Martín Gaite). El cuarto de atrás es una novela compleja, llena de simbolismo y un tanto peculiar. Se engloba en la categoría de metanovela. ¿Y esto, de qué va? Es de esos libros que antes de leerlos tienes que saber precisamente eso, de qué va. Una metanovela trata del propio proceso de creación de la novela, va realizándose ante el lector. Cuesta coger el hilo argumental, sobre todo al principio, porque los elementos saltan en el tiempo y desaparecen o se superponen unos a otros de manera desordenada, lo que les da más viveza, pero puede ocasionar confusión.  Una clave para leerlo es que estamos ante un sueño. Si lo lees dejándote llevar, con esa actitud de escucha que tiene en la novela el hombre vestido de negro, poco a poco, ...

Un mundo de Ángeles Santos

Este cuadro ha sido restaurado recientemente y se puede ver en el Museo Reina Sofía de Madrid. «Un mundo», dijo la autora que representa. Por cierto, se llamaba Ángeles Santos y lo pintó con tan solo diecisiete años, una artista precoz donde las haya. ¡Qué no se hubiera dicho de ella en 1929 si hubiera sido un varón! Eran otras épocas; de la mujer se esperaba que se casara y fuera amante esposa y una madre solícita, no una artista del vanguardismo. De todas formas, el monumental lienzo de nueve metros cuadrados tiene tanto magnetismo que fue la obra que más sensación causó en el madrileño Salón de Otoño de 1929. Los especialistas se rindieron ante su genio precoz y recibió los elogios de la intelectualidad del momento.    ¿Qué tiene esta pintura para que nos llame tanto la atención? ¿Es su aspecto de pesadilla? ¿Su monumentalidad? La miro desde la distancia. El cubo terráqueo está tan cargado de objetos que a duras penas se sostienen por la velocidad a la que se mueve; pare...

A la deriva - Cuento de Horacio Quiroga

Ficha Técnica     Título: Cuentos de amor, de locura y de muerte    Autor: Horacio Quiroga    Género: Cuento    Editorial: Sociedad Cooperativa Editorial Limitada    Año de edición: 1917    País: Uruguay    Resumen      El protagonista del cuento, Paulino, pisa una serpiente venenosa que le muerde en el pie. A causa de este incidente, inicia un viaje por el río Paraná hacia un pueblo vecino donde espera que le salven la vida.       Valoración personal        Horacio Quiroga mantiene en este cuento las tres constantes que le caracterizan como el gran cuentista que es: brevedad, intensidad y tensión constante.     Lo que más impresiona es la lucha por sobrevivir del protagonista al que, a veces, lo llama por su nombre y otras no dice nada más que “el hombre”. Como si a cualquiera de nosotros nos pudiera ocurrir lo mismo. Una lucha desesperada, por ganarle la batalla a la muerte, por no rendirse, aunque ...

El último encuentro - Reseña

Ficha técnica   Título: El último encuentro   Autor: Sándor Márai   Editorial: Salamandra   Año de publicación: 1942   Año de edición: 2015   Número de páginas: 190 ARGUMENTO DE LA OBRA  La obra transcurre en un castillo de caza en Hungría, donde en tiempos pasados se celebraron fastuosas veladas y la música de Chopin inundaba los elegantes salones decorados al estilo francés. El esplendor de antaño se ha desvanecido y todo anuncia el final de una época. En ese escenario, dos hombres, Henrik y Konrad, se citan para cenar tras cuarenta años sin verse. Desde niños y durante su juventud fueron amigos inseparables a pesar de las diferencias de su estatus social. Luego ocurrió algo entre ellos que los separó para siempre. Henrik se fue lejos y Konrad siguió viviendo en el castillo rodeado de criados como lo hicieron sus antepasados. Hasta que se da el reencuentro al final de sus vidas. Los dos han vivido a la espera de ese mom...

Atasco de la memoria

Mi participación en el reto conjunto del blog Acervo de Letras y el blog El Tintero de Oro . Las condiciones son: El reto consistirá en escribir un microrrelato de 250 palabras protagonizado por un escritor/a desesperado/a por su falta de inspiración, que se encuentra un Tintero de Oro con un mensaje grabado: «pídeme un deseo y lo verás por escrito», aunque este contrato tiene una letra pequeña: «pero todo tiene un precio» Estoy en un atasco en la autopista del norte. Los tres carriles se han reducido a uno y estamos parados como una serpiente kilométrica. En el sillón del copiloto llevo unos libros de una novela escrita por mí. El periódico doblado en el salpicadero me muestra en una foto muy sonriente. Leo el titular: «La exitosa escritora presenta hoy el final de su tetralogía». ¿Dónde la presento? Puedo enterarme leyendo el artículo, pero yo debiera saberlo. Tal vez el periódico es atrasado y estoy de vuelta. Tanto si ya ha ocurrido el hecho como si va a ocurrir, ¿por qué no s...