Ir al contenido principal

Mañana, un nuevo día amanecerá

Dicen que los monstruos no existen. Mienten. Tú me estás mirando desde el espejo. Estás loco, y caprichoso, el que más. A veces pasas en un pispás para acortar el disfrute del momento y otras te eternizas para hacer morder el polvo hasta el final.

Cada día acortas las alas de la vida y tienes declarada la guerra a la memoria, produciéndole lapsus que quedan perdidos en la bruma de los acontecimientos de la existencia. Implacable, te carcajeas de la retahíla inconexa o del atasco que termina uniformado en paisaje lunar. Te escurres cuando se te quiere atrapar dejando horas empantanadas con imágenes sin posibilidad de ubicar. Da igual que no se sepa si son las tres o las seis, tienes tus rendijas por las que te cuelas poniendo cara al miedo.

Impasible observas la impotencia para desenredar la madeja y te mantienes indiferente ante los nubarrones de agua amarga que empiezan a descargar. Solo sabes repetir: «Mañana, un nuevo día amanecerá». Sí, eres el villano más reconocible, un personaje taimado que no devuelve nada de lo que le fue dado y que ni por todo el oro del mundo se deja comprar. Nunca alguien pudo escapar de tu inhumano tic, tac.

Comentarios

  1. Genial relato me sorprendiste. Te mando un beso.

    ResponderEliminar
  2. Muy pero muy bueno,cariños.

    ResponderEliminar
  3. Grande, María Pilar. Buenísimo. Felicidades.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Un amigo o el peor enemigo, según.
    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Un relato sorprendente, angustioso y genial.
    De los que atrapan.
    Besos María Pilar!!!

    ResponderEliminar
  6. ¡Hola, María Pilar! Pues es cierto que este "villano" todavía no ha aparecido en el microrreto. Queda retratado en estas líneas el tiempo como nuestro antagonista natural. Muy bien traída la propuesta.
    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
  7. ¡Estupendo microrelado! o casi diría poesía en prosa porque, rebosa de poesía este retrato q le has pintado al tiempo...

    Un placer y un abrazo!

    ResponderEliminar
  8. Muy buena descripción de este enemigo. Con frases ciertas, profundas y bellas. Me ha encantado.
    Él siempre, siempre gana...
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  9. El espejo es a veces un enemigo, o un amigo?
    Un saludillo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El espejo aliado del tiempo me parece más enemigo. Saludos, Xurxo.

      Eliminar
  10. Monstruo el reloj y monstruo el espejo. Doblemente terrible.
    Buen relato.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  11. Los enemigos en la propia casa un excelente relato enhorabuena. Un saludo.

    ResponderEliminar
  12. El enemigo en casa, excelente relato. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Un tic tac puede ser monstruoso, como símbolo del paso del tiempo. Que aporta mucho pero se lleva tanto, para no devolverlo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Un enemigo del que es imposible escapar. Has dado muy bien con el tono para este micro, genera una sensación de desasosiego creciente y algo melancólica también. Me ha gustado mucho, M. Pilar.

    ResponderEliminar
  15. Me gusta en lo que estas metida Nunca lo hice Me tiento a veces no sé
    jajaja
    Que tengas un grandioso día beso

    ResponderEliminar
  16. ¡Hola, María Pilar! El tiempo es oro, y también un puñetero cabroncete, je, je, je... Aunque también es el responsable de que nos movamos, de impulsarnos... o agobiarnos. ¡Ay! El Tiempo, ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  17. Hola, David, claro que el tiempo es oro, ilusión para planificar lo que nos gusta hacer, pura vida. En mi relato, elegí esa otra cara del tiempo, inclemente, sin humanidad. Yo veo sus estragos en muchas caras de las personas que me encuentro por la calle.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  18. Ay, el tiempo, ese sí es un tirano ingobernable.
    Muy bueno, Pilar, una reflexión cargada de una lógica descomunal.
    Muy muy bueno.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  19. Hola Pilar. Que cierto, el más villano de los villanos, el único al que es imposible derrotar. Bien escrito y acertado micro. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  20. Hola, María Pilar. Igual has plasmado al villano más veterano de todos que además es el inseparable compañero de La Parca cuando nuestra hora llega.
    Buen micro para cerrar el reto con una reflexión acerca de tan inexorable juez.
    Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.

Más vistas

Atasco de la memoria

Mi participación en el reto conjunto del blog Acervo de Letras y el blog El Tintero de Oro . Las condiciones son: El reto consistirá en escribir un microrrelato de 250 palabras protagonizado por un escritor/a desesperado/a por su falta de inspiración, que se encuentra un Tintero de Oro con un mensaje grabado: «pídeme un deseo y lo verás por escrito», aunque este contrato tiene una letra pequeña: «pero todo tiene un precio» Estoy en un atasco en la autopista del norte. Los tres carriles se han reducido a uno y estamos parados como una serpiente kilométrica. En el sillón del copiloto llevo unos libros de una novela escrita por mí. El periódico doblado en el salpicadero me muestra en una foto muy sonriente. Leo el titular: «La exitosa escritora presenta hoy el final de su tetralogía». ¿Dónde la presento? Puedo enterarme leyendo el artículo, pero yo debiera saberlo. Tal vez el periódico es atrasado y estoy de vuelta. Tanto si ya ha ocurrido el hecho como si va a ocurrir, ¿por qué no s...

El precio de ser mujer

A veces, en breves destellos, logro pintar con mis piruetas aires que me gustaría respirar y cielos por los que me gustaría volar. El miedo al monstruo se impone olvidando los sueños imposibles. Es tan hábil en el manejo de mis hilos que nadie puede ni siquiera intuir mi desgracia. No soy más que una marioneta en las manos de un desaprensivo cegado por lucirse y medrar a mi costa. Un día no puedo aguantar más tanta vejación y oigo un chasquido en mi interior como el de un objeto de madera que se astilla violentamente. Mi cara se queda con una expresión desencajada, mis piernas se doblan y todo mi ser no es más que un ovillo. Enfurecido me grita:  « Te has vuelto torpe e inexperta, no eres más que un despojo de marioneta rota » . Coge unas tijeras con las que corta todos los hilos de mi destino y me arroja violentamente al fondo del exiguo cajón. ¡Él sí que conoce bien mis desdichas! Me crece un temblor frío que la soledad aumenta. Sin mis alas insuflándome alma, nunca más volve...

Allá donde te encuentres

Querida Alicia: Hace ya ocho meses que te fuiste y no he sabido nada de tu vida. Durante este tiempo he deambulado por la casa sintiendo la soledad de tu ausencia. Cada objeto, cada rincón, todo me habla de ti y me emociono, no puedo evitarlo. Es como si aquí a mi lado estuviera esa Alicia a la que tanto quiero, la verdadera, la que llenaba de ilusión, sonrisas y vida la casa. La malhumorada de los últimos tiempos no eras tú. Estabas ya tan acostumbrada a que todo cuanto te sucediera fuera algo extraordinario, que te pareció de lo más soso y estúpido que la vida siguiera por el camino normal. Te resistías a dejar de soñar en este mundo de adultos tan complicado. Por eso, mientras te dedicaste a contar cuentos a un público cautivado, el de los niños, que te recordaba tus felices días de infancia, todo fue estupendo. Cuando tu prestigio como narradora creció, fueron otros los que reclamaron tu presencia. El encontronazo, en la isla de Ely, con el presidente de la Sociedad ...

Matando monstruos

Cuando cumplí los 65 años, pensé que ya iba siendo hora de dormir con la luz apagada. Esa noche, al abrir el armario, el monstruo que lo habitaba se horrorizó al verme. Las rodillas se le doblaron y cayó de bruces contra la caja de pandora de mis propios miedos. Cuando nació, había depositado en él toda mi energía para hacerlo a mi imagen y semejanza. ¡Y vaya si lo había conseguido! Era mi vivo retrato.  —¡¿Qué haces aquí?! Deberías estar visitando a los niños. Muertos de miedo se esconden entre las sábanas para evitar verte.  —Son unos asesinos —pudo decir mi pequeño monstruo con un hilo de voz.  —Los niños… ¡Ja, ja, ja! Si tan solo saber de tu presencia en la oscuridad les causa dolores de barriga.  —Eso era en tus tiempos. Ahora son sádicos. Tienen unas máquinas con las que se dedican a matar monstruos con una violencia extrema. Cuando voy por los pasillos oscuros y aparecen con sus artefactos, acompañados con efectos de sonidos horripilantes, me persiguen para ...

El puente de las artes

Con este relato participo en la convocatoria de Myriam sobre puentes, de los relatos jueveros.   A mi hermana le ha tocado en un sorteo del BBVA un maravilloso viaje a París para dos personas. Por cuestiones de trabajo no puede ir. ¿Te apetece acompañarme? En Orly nos esperará un chófer con un cartel donde leeremos nuestros nombres: Aitor y Marta. Nos daremos con el codo al verlo. Nos entrará la risa tonta. Con su gorra de plato y en un flamante mercedes nos mostrará la impresionante Ciudad de la Luz que enamora a todo osado que se atreva a mirarla como lo haremos nosotros.  Yo te comentaré que la ciudad de los bulevares, con los parques, las brasseries y los tejados grises, me parecen el más bello escenario que nos podamos imaginar, pero que la nota de color se la ponemos los turistas. Me llamarás ilusa con esa sonrisa tuya que tanto me gusta. Y de repente, la veremos y diremos los dos a una: ¡la Torre Eiffel! Disfrutaremos callejeando a nuestro ritmo — bonjour madame, bon...