Ir al contenido principal

Día del libro 23 de abril

Un día alguien vino a visitarme para regalarme los oídos con el mejor piropo que me han dicho en mi vida: "tú eres la culpable de que haya leído mi 1º libro, las horas en el calabozo se me hicieron más cortas y además, el libro me gustó"
¡Felicidades a todos los que leen! 

©María Pilar

'Don Libro está helado'
Estaba el señor don Libro
Sentadito en su sillón,
con un ojo pasaba la hoja
con el otro ve televisión.
Estaba el señor don Libro
Aburrido en su sillón,
Esperando a que viniera... (a leerle)
Algún pequeño lector.
Don Libro era un tío sabio,
que sabía de luna y de sol,
que sabía de tierras y mares,
de historias y aves,
de peces de todo color.
Estaba el señor don Libro,
tiritando de frío en su sillón,
vino un niño, lo cogió en sus manos
y el libro entró en calor.
Gloria Fuertes.

Comentarios

  1. Muy buena versión del señor don gato.

    ResponderEliminar
  2. Pilar, preciosa entrada, amiga...Me alegro de que esa persona comenzara a leer gracias a ti...Y te felicito por elegir a Gloria Fuertes para que hoy presida tu post con dos poemas entrañables...En uno...está presente la naturaleza con la belleza de sus manantiales y cascadas y en el otro...la esperanza helada de un libro, que un niño toma en sus manos y le dá calor y vida...Vida, que encenderá su imaginación y le ensanchará el espíritu...
    Mi gratitud y mi abrazo inmenso por este homenaje entrañable y merecido a los libros...Ellos nos enseñan a soñar y a abrir los ojos del alma.
    M.Jesús

    ResponderEliminar
  3. Estaba el señor Don Libro triste en su estantería sin nadie que le mirara, un buen día llegó Don Ignorancia y al verle se cautivó, lo abrió y empezó a leer, en él descubrió un mundo que jamás había soñado, le hablaba de mares y corsarios, de islas lejanas, y lo que más le cautivo es que hablaba del señor Amor, ese ser que iba dejando su estela por cada rincón que pisaba.

    Así poco a poco Don Ignorancia empezó a amar todo lo que tras las páginas de un libro se escondía, poco a poco la ignorancia le abandonó.

    Besos,

    ResponderEliminar
  4. Gran mujer, y cuanto aprendimos los niños de aquella época con sus fabulosos libros.

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Solo decir que me encanta esta entrada, Un precioso día! y en compañia de Don libro.
    Un saludo!

    ResponderEliminar
  6. Me gusta mucho Gloria Fuertes, mis hijas tenían muchos libros suyos y hoy le voy a regalar a mi nieta uno de ella. Seguro que le encantará. Un abrazo agradecido por tan bella entrada.

    ResponderEliminar
  7. Hermoso Don libro y preciosa la cita de Gloria Fuertes. No la conozco, pero esta entrada me acerca a un ser que me figuro cálido. Buen post y lindo homenaje, María. Saludos

    ResponderEliminar
  8. Dulce Gloria! De cuando la niñez era diferente. Ni mejor ni peor: diferente.

    ResponderEliminar
  9. Hola Pilar,me he visto sentada en ese rincón tan especial para mi de la casa de mis padres,donde mi perrita se quedaba embobada mientras yo leía en voz alta los cuentos y no tan cuentos,de ésta gran señora.

    Muchas gracias por transportarme de nuevo a ese rincón al que ya tenia casi olvidado.

    Muchos besos!!!

    ResponderEliminar
  10. Don libro es tan sabio, que sabe buscar nuevos lectores, los fijos no le preocupa.
    CHUS

    ResponderEliminar
  11. ¡Ahhh que recuerdos!
    Cuantos cuentos le leí a mi hija de Gloria Fuertes ¡Como me gusta!
    Estoy deseando tener un nieto para leérselos. Los tengo guardados como oro en paño. :P
    Besazo y feliz día del libro

    ResponderEliminar
  12. Me alegro mucho por tan merecido piropo y de que hayas aprovechado la ocasión para hacerle un entrañable homenaje a Gloria Fuertes. Fue una gran educadora; su riqueza interior era capaz de penetrar en los aspectos más sencillos de las cosas y fijar grandes enseñanzas en la mente de los niños.
    Me has transportado a la infancia, cuando seguía con fascinación cada una de sus apariciones en televisión y te lo agradezco, María Pilar.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Siempre he creído que pobre de aquél que todavía no ha leído un libro, porque no sabe qué es sentirse acompañado, ni lo que es tener un profesor particular sólo para él sin problemas de horario... No saben lo que están perdiendo.

    Besos apretaos, María Pilar.

    ResponderEliminar
  14. Feliz día del libro hoy y siempre M Pilar y Feliz Sant Jordi, si lo festejas.

    Besos

    ResponderEliminar
  15. día del libro y tan poca gente que lee... por acá es un caos...

    abrazos
    carlos

    ResponderEliminar
  16. Me encantó,yo si leo libros,nunca serán suplantadoos por la p.c.,no tiene punto de comparación,serán los años pero a me sigue gustando aparte de leer cosas en el ordenador,leer libros es lo más,abrazos

    ResponderEliminar
  17. Don Libro espera. Su paciencia es infinita. Un libro puede convertir un calabozo en una salita acogedora. Muy grande era Gloria Fuertes, gracias por traerla.

    Un abrazo, Pilar.

    ResponderEliminar
  18. Feliz día del libro, Pilar, aunque para los lectores todos son días del libro, bien lo sabes.
    Besos.

    ResponderEliminar
  19. Hola Pilar, muy bonito el poema de Gloria Fuertes.
    Hoy en el cole hemos leído un trocito del Quijote por eso sé que es el día del libro.
    Feliz día del libro, hoy y el resto de los días del año.
    Saludos y un abrazo

    ResponderEliminar
  20. Me ha gustado mucho que recordaras a Gloria Fuertes en este día: "Original y tierna"
    Los libros son volar sin alas :) La tarde lució soleada, levanté el ánimo y disfruté mucho en los stands de la plaza mirando libros, además, aproveché que hoy había el 10% de descuento y como últimamente paso mucho tiempo en casa esos libros seguirán paliando horas poco agradables.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  21. Feliz día del libro te mando un abrazo

    ResponderEliminar
  22. Si la Apertura de la ONU es el Libro de Como Para entrar en Otro Mundo En El Que vives y experimentarlo en la Imaginación. Funciona de la Misma CUANDO SE escribe. Como las Palabras sí llenan la pagina es sin Imaginación Nuevo Mundo NACE de su. Porción Gracias this compartir USTED poema.
    A la luz de amor

    ResponderEliminar
  23. Creo que efectivamente, ese es el mejor piropo que le pueden echar a alguien. Los libros salvan vidas, aparte de llenarlas.

    Salud y abrazos.

    ResponderEliminar
  24. Hola María Pilar, los libros son mi pasión y más escribirlos. Gracias por recordarnos a la Gran Gloria Fuertes, aún tengo su voz dentro de mí.
    En su lápida escribieron:

    « Ya creo que lo he dicho todo
    Y que todo lo amé. »
    Creo que así fue.
    Un abrazo
    Sor.Cecilia

    ResponderEliminar
  25. Gloria Fuertes, una buena puerta de entrada para que los niños empiecen con la poesía.

    Besos.

    ResponderEliminar
  26. ¡Felices días de libros!
    No conocía la poesía de Gloria Fuertes, gracias por el descubrienmiento, me ha encantado.

    Besos

    ResponderEliminar
  27. Gracias a todos por participar con vuestros comentarios enriqueciendo y dando vida a los blogs.
    Me voy unos días. Besos y hasta la vuelta.

    ResponderEliminar
  28. Se me había ocurrido regalarle a una amiga "El amor en los tiempos del cólera" y la muerte de García Márquez casi me impide encontrarlo. Al final lo conseguí.
    Cuántas veces, leyendo a nuestra Malquerida, me recuerda a Gloria Fuertes.
    Un abrazo, María Pilar.

    ResponderEliminar
  29. Muy bella esta entrada dedicada a los libros y al recuerdo de una mujer que era fantasia en estado puro

    Un abrazo fuerte

    ResponderEliminar
  30. El mejor regalo por Reyes que podía recibir recuerdo que era un libro (un cuento). Me lo hacía siempre una vecina, ya muy mayor. Ella me abrió las puertas a la lectura. A la imaginación, la aventura y el placer de vivir mil historias.
    Muy bonito, y adecuado, el poema de Gloria Fuertes.
    Muxus, neska polita.

    ResponderEliminar
  31. Hola, maría Pilar.

    En su momento no me gustaba, pero con el paso del tiempo la he ido conociendo y admirando más.
    Gracias por traerla.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  32. Una vida sin libros es como una flor sin aroma.


    Beso

    ResponderEliminar
  33. Una maravilla de publicación. Una Gloria Fuertes tan feliz y didáctica como ella misma. Un día para el recuerdo de un acontecimiento, la muerte de Miguel de Cervantes, tan nefasto como todas las desapariciones de imaginaciones portentosas. Un libro que es necesario olerlo para saber que contiene los sueños de quien lo ha creado.

    Un cariñoso abrazo, querida María Pilar.

    ResponderEliminar
  34. Gloria Fuertes, qué tiempos, cuántos ratitos buenos me han dado su lecturas.
    Pásalo bien, Pilar.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  35. Felicidades a todos los que leen y gracias a todos los que escriben regalando letra a letra, palabra a palabra mundos donde aprender a reir, amar, llorar, viajar, luchar y vivir.

    Un beso

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.

Más vistas

El cuarto de atrás - Reseña

Autora: Carmen Martín Gaite Género: Ficción política Año de publicación: 1978 Ediciones Cátedra, 2023 Páginas 277 Premio Nacional de Literatura 1978 Pretender al mismo tiempo entender y soñar: ahí está la condena de mis noches.     (Carmen Martín Gaite). El cuarto de atrás es una novela compleja, llena de simbolismo y un tanto peculiar. Se engloba en la categoría de metanovela. ¿Y esto, de qué va? Es de esos libros que antes de leerlos tienes que saber precisamente eso, de qué va. Una metanovela trata del propio proceso de creación de la novela, va realizándose ante el lector. Cuesta coger el hilo argumental, sobre todo al principio, porque los elementos saltan en el tiempo y desaparecen o se superponen unos a otros de manera desordenada, lo que les da más viveza, pero puede ocasionar confusión.  Una clave para leerlo es que estamos ante un sueño. Si lo lees dejándote llevar, con esa actitud de escucha que tiene en la novela el hombre vestido de negro, poco a poco, ...

El mejor cazador puede ser cazado

La loba esteparia Cuando los inviernos venían muy fríos el temor crecía en todo el vecindario. Parapetados en la oscuridad de la noche, los lobos con astucia y sigilo bajaban al pueblo y cometían sus atropellos: los corrales eran asaltados, los rebaños de ovejas despedazados y los perros más valientes caían bajo sus garras. Los hombres maldecían su suerte a la vez que se sentían subyugados por esa fuerza bruta que, como si de una inteligencia superior se tratase, les ponía en jaque esquivando sus trampas. A juicio de los entendidos, ese año los estaba atacando la loba más grande que se había visto en la zona desde tiempos inmemoriales. De madrugada se adentraron en el monte en el más absoluto silencio, tapaban la boca con pañuelos o bufandas para que las bocanadas de aliento ante el frío exterior no los delatasen. Solo la nieve al caer de las ramas de las encinas, entre las que iban alineados, llenaba las sombras con un ¡plaf! húmedo al chocar contra el suelo. Desde la ladera ...

El tiempo es oro

Dando vueltas y vueltas  En la espiral de la vida  Algo se va por la quebrada  Perdiendo el candor  De creerse infinita.  Enmascarados te imponen  En tu porfiar ritmo frenético  El tiempo es oro  Dicen  De una vida que gotea en silencio.  ¡Pesadilla de vida!  Tiempo sin oro quiero  Solo tiempo  Para oír al pájaro carpintero  Y de la noche  El manto de luciérnagas  Mi refugio  En paz y sosiego.   © María Pilar

Para Elisa

Proyecto Bradbury:  «Durante un año escribe un cuento corto cada semana. No es posible escribir 52 cuentos malos consecutivos». (7) Éramos niñas y estábamos a un paso de comernos el mundo.  Un día, en la puerta del colegio, alguien entregó a mi amiga Elisa una tarjeta: «Adelgaza sin dejar de comer». Un nuevo médico endocrino se había instalado en Vitoria.     A Elisa le recetaron una sola pastilla que tenía que tomar antes de las doce horas siguientes, de lo contrario, perdería su eficacia. Y surtió efecto. Perdió dos kilos, después ocho… Al principio, estaba feliz. Y eso que cada vez tenía más hambre y comía más que nunca. Se fue quedando muy flaca. Cayó enferma. No quería ver a nadie.   Decía sentir el movimiento de la serpiente que crecía en su interior. Esto le producía tal repugnancia que devolvía sin parar y el dolor intestinal le era insoportable. El tratamiento de bulimia no funcionó, siguió empeorando. El dolor y la frustración hicieron mella ...

Tardó diez años en volver -8 de marzo-

 La madre mira al padre. Se queda un rato de pie, sin decir nada. Por fin, se sienta a la mesa, baja la vista, mueve con la cuchara la comida del plato y come con desgana, en silencio.   Los movimientos del padre son bruscos y violentos. Resopla. El enfado y la ira van creciendo en él. Balbucea. Se le indigesta la comida. Levanta el plato con las dos manos y lo deja caer de golpe. La comida, miedosa, está a punto de huir. La madre levanta la vista asustada y de nuevo la esconde. El idioma de violencia no entiende de ojos tristes. Él aparta el guiso, golpea la mesa con el puño cerrado. La madre da un respingo. Ese diálogo de sordos envenena el aire. Se despliega por toda la casa.   La hija sabe que el enfado es contra ella y la madre también. La quiere lejos, en la distancia. ¿A qué ha venido? Su cercanía golpea al padre, lo atraviesa por su lado cortante. No la soporta en su presencia. Ella sale de la escena. Dentro deja un universo de tensión y fuera el abismo...