La gracia de tu rama verdecida. Mi corazón espera también, hacia la luz y hacia la vida, otro milagro de la primavera . Antonio Machado María se aparta la melena de la cara y cierra un poco los ojos como quien cruza cientos de kilómetros para encontrarse en un tiempo detenido. Expectante, es la imagen de una mujer joven con los ojos fijos en un punto que brilla y parpadea en la pantalla. Respira hondo. Las manos le tiemblan, se las masajea. Tal vez sean las manos el punto exacto de su cuerpo en el que se almacenan los nervios. Allá, en un mar tranquilo, flota una estrella diminuta con su titilar trepidante. Clava la mirada en ella. «Mamá, mamá», escucha desde esos latidos del pequeño corazón de su hija que empieza a vivir en sus entrañas. Le asalta una oleada de cariño y de orgullo que diluye todas las barreras. Quiere aprovechar esos minutos de intimidad inicial. La mira en un silencio elocuente con un gesto acogedor. «Te quiero, hija...
Un blog de relatos

Qué maravilloso poema... Todos y cada uno de los versos llegan al corazón. Un abrazo
ResponderEliminarGracias, Nuria. Maite es mi hija. Últimamente, lo poco que escribo es pensando en ella. Un abrazo:
EliminarPilar...Tu poema nos muestra la generosa entrega y el sufrimiento de una madre...Tu oración llega al cielo, no te quepa duda...Todo tiene un orden y un sentido...y cuando todo pase, la fortaleza y la sonrisa serán el brillo de la madurez en la madre y en la hija...
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y mi ánimo para las dos
Gracias, Mª Jesús. Un fuerte abrazo.
EliminarMuy sentido... Bello.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, Sara. Un abrazo.
EliminarEs un sentir precioso, las palabras cuando les pones dirección florecen... y pueden volar. Un abrazo grande
ResponderEliminarGracias, Ester. Un abrazo.
EliminarHermoso poema, de esos que llegan al interior.
ResponderEliminarBesos.
Gracias, Alfred. Un abrazo.
EliminarFelicidades. A ti por ella y a ella por ti.
ResponderEliminarUn abrazo.
Gracias, Chema. Un abrazo.
EliminarMmmm... Qué preciosidad MARIA PILAR! El amor de una madre puede con todo y este poema está repleto de tu amor y de la luz de tu hija ... Enhorabuena y un beso enorme !
ResponderEliminarGracias, María. Un beso!
EliminarUn abrazo. No hay palabras.
ResponderEliminarGracias. Un abrazo.
EliminarMuy hermoso. Un beso
ResponderEliminarGracias, Susana. Un abrazo.
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