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Para este viaje no hacían falta alforjas


En sus palabras de presentación se la veía insegura, indecisa; su falta de facilidad de palabra no le ayudaba a dar una imagen convincente. El toque victimista que dio a su discurso me provocaba sentimientos contradictorios. «No quiere el cargo, hace un sacrificio por aceptarlo, en cuanto cumpla el tiempo para el que ha sido nombrada, se irá».  

—¡Bah!, es solo su falta de experiencia —me dije. 

Por lo demás, aparentemente parecía honesta, tranquila, paciente. El típico perfil de la persona en la que puedes confiar. Era una mujer, por fin, una mujer iba a llevar la dirección de la empresa. ¡Había que apoyarla! 

El alejamiento nace de la poca claridad en las líneas de actuación, reiteradas evasivas, frases reticentes y muchos silencios irritantes. Toma decisiones en las que delata su incompetencia. Al sentirse observada, su inseguridad hace que se cierre más en ella misma y reciba las opiniones diferentes como críticas destructivas a su trabajo. A la vez que se va dejando de escuchar, se va afirmando más y más en su puesto. Asoma en sus actuaciones un puntito de arrogancia y prepotencia, se siente solo a gusto en su sillón que no abandona y desde el que recibe poco menos que solicitando audiencia. Copia muy bien el perfil prepotente de los ejecutivos machistas y no así la capacidad de planificación, gestión y visión de futuro de algunos de ellos. No puede proponerse retos porque se conforma con lo que hay, tiende a mantener, a aguantar. Toda innovación, la desequilibra, la llena de temores, de miedos. Parece no querer entender que de seguir con esta postura lleva a la empresa al cierre por defunción. 

Es muy influenciable ante personas que la adulan y le demuestran que están con ella, en cambio, es dura como una roca a escuchar las opiniones de los demás. Valora las lealtades ciegas y ni sabe ni quiere coordinar equipos o grupos de trabajo. Tiende a rodearse de aduladores, los mediocres, a los que les ha ido poniendo en los puestos de responsabilidad y así se va cerrando en un círculo donde se siente protegida frente a los mejores, los que tienen ideas, capacidad de trabajo e iniciativa.

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