Ir al contenido principal

Emigración rural de los 50

Cuando la cosecha acaba hay que pagar a los obreros, vender el grano, apartar para vivir o malvivir el resto del año y otra parte para comprar simiente, minerales y herbicidas con los que comenzar el ciclo y mirar al cielo para que tenga a bien enviar el agua tan necesaria. Se arreglan trillos, se limpian y almacenan aperos, se enderezan hoces y cuchillas.
Cuando la cosecha acaba se va el sudor pero se instala un dolor en el alma que corta el aliento. Él sabe muy bien que las cuentas no cuadran y que ni la semilla fiada se va a poder pagar. Empeñar ¿qué? Si viste botas agujereadas, pantalones raídos de pana, camisa sin relevo y boina castellana, negra, bastante manoseada; todo ello uniformado con el color de su piel, color de la tierra agrietada y seca.
Vendió el par de mulas, malvendió los aperos, se desprendió de su fiel amigo el perro y se lanzó a esos caminos de dios en busca de una vida mejor; atrás dejaba mujer embarazada y dos pequeños con la promesa de llevarlos con él algún día.
Tumbos dio el abuelo trabajando en todo lo que encontraba. Hoy todos sus hijos son universitarios y sus nietos criados en la abundancia se ríen de las batallitas del abuelo. No ven el nubarrón negro que se cierne sobre ellos y que marcará sus destinos.

Comentarios

  1. ¡pobres nietos! por dura que sea la vida, la esperanza de mejorar es un buen acicate para seguir luchando. Asumir que vas a vivir peor que tus padres es difícil de encajar.

    ResponderEliminar
  2. Tampoco les hemos educado para eso, pero quiero creer que sabrán adaptarse a las circunstancias sin sentirse fracasados.

    ResponderEliminar
  3. Me recordaste la historia de mis abuelos, todos inmigrantes :)

    Todos reconocemos el gran esfuerzo que hicieron, dejaron a madre, padre, hermanos...no alcanzado a poder pagar un pasaje y volver a verlos.

    Estamos orgullosos, nietos, bisnietos y demás, jamás nos burlamos, los recordamos con mucho amor...familia numerosa si las hay!

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Me alegro que te haya traído recuerdos agradables. La migración está muy presente en nuestra historia y en nuetra cultura.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Lo obscuro no es negro asta que lo es y ha hecho "cras" y la revolución o la guerra han sido la salida, pero creo que todavía es una crisis más, con más obscuridad que otras veces, pero sin la negritud de otros periodos históricos. El desánimo no es lo mismo que la desesperanza.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. ¡Qué alegría encontrarte por aquí!Me gusta pensar en positivo, pero a veces las noticias tan machaconas en la misma línea me dan qué pensar. Alegres saludos!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Este blog permanece vivo gracias a tus visitas y comentarios. Te agradezco estos momentos especiales que me regalas.

Más vistas

El cuarto de atrás - Reseña

Autora: Carmen Martín Gaite Género: Ficción política Año de publicación: 1978 Ediciones Cátedra, 2023 Páginas 277 Premio Nacional de Literatura 1978 Pretender al mismo tiempo entender y soñar: ahí está la condena de mis noches.     (Carmen Martín Gaite). El cuarto de atrás es una novela compleja, llena de simbolismo y un tanto peculiar. Se engloba en la categoría de metanovela. ¿Y esto, de qué va? Es de esos libros que antes de leerlos tienes que saber precisamente eso, de qué va. Una metanovela trata del propio proceso de creación de la novela, va realizándose ante el lector. Cuesta coger el hilo argumental, sobre todo al principio, porque los elementos saltan en el tiempo y desaparecen o se superponen unos a otros de manera desordenada, lo que les da más viveza, pero puede ocasionar confusión.  Una clave para leerlo es que estamos ante un sueño. Si lo lees dejándote llevar, con esa actitud de escucha que tiene en la novela el hombre vestido de negro, poco a poco, ...

El tiempo es oro

Dando vueltas y vueltas  En la espiral de la vida  Algo se va por la quebrada  Perdiendo el candor  De creerse infinita.  Enmascarados te imponen  En tu porfiar ritmo frenético  El tiempo es oro  Dicen  De una vida que gotea en silencio.  ¡Pesadilla de vida!  Tiempo sin oro quiero  Solo tiempo  Para oír al pájaro carpintero  Y de la noche  El manto de luciérnagas  Mi refugio  En paz y sosiego.   © María Pilar

A la deriva - Cuento de Horacio Quiroga

Ficha Técnica     Título: Cuentos de amor, de locura y de muerte    Autor: Horacio Quiroga    Género: Cuento    Editorial: Sociedad Cooperativa Editorial Limitada    Año de edición: 1917    País: Uruguay    Resumen      El protagonista del cuento, Paulino, pisa una serpiente venenosa que le muerde en el pie. A causa de este incidente, inicia un viaje por el río Paraná hacia un pueblo vecino donde espera que le salven la vida.       Valoración personal        Horacio Quiroga mantiene en este cuento las tres constantes que le caracterizan como el gran cuentista que es: brevedad, intensidad y tensión constante.     Lo que más impresiona es la lucha por sobrevivir del protagonista al que, a veces, lo llama por su nombre y otras no dice nada más que “el hombre”. Como si a cualquiera de nosotros nos pudiera ocurrir lo mismo. Una lucha desesperada, por ganarle la batalla a la muerte, por no rendirse, aunque ...

Tardó diez años en volver -8 de marzo-

 La madre mira al padre. Se queda un rato de pie, sin decir nada. Por fin, se sienta a la mesa, baja la vista, mueve con la cuchara la comida del plato y come con desgana, en silencio.   Los movimientos del padre son bruscos y violentos. Resopla. El enfado y la ira van creciendo en él. Balbucea. Se le indigesta la comida. Levanta el plato con las dos manos y lo deja caer de golpe. La comida, miedosa, está a punto de huir. La madre levanta la vista asustada y de nuevo la esconde. El idioma de violencia no entiende de ojos tristes. Él aparta el guiso, golpea la mesa con el puño cerrado. La madre da un respingo. Ese diálogo de sordos envenena el aire. Se despliega por toda la casa.   La hija sabe que el enfado es contra ella y la madre también. La quiere lejos, en la distancia. ¿A qué ha venido? Su cercanía golpea al padre, lo atraviesa por su lado cortante. No la soporta en su presencia. Ella sale de la escena. Dentro deja un universo de tensión y fuera el abismo...

El mejor cazador puede ser cazado

La loba esteparia Cuando los inviernos venían muy fríos el temor crecía en todo el vecindario. Parapetados en la oscuridad de la noche, los lobos con astucia y sigilo bajaban al pueblo y cometían sus atropellos: los corrales eran asaltados, los rebaños de ovejas despedazados y los perros más valientes caían bajo sus garras. Los hombres maldecían su suerte a la vez que se sentían subyugados por esa fuerza bruta que, como si de una inteligencia superior se tratase, les ponía en jaque esquivando sus trampas. A juicio de los entendidos, ese año los estaba atacando la loba más grande que se había visto en la zona desde tiempos inmemoriales. De madrugada se adentraron en el monte en el más absoluto silencio, tapaban la boca con pañuelos o bufandas para que las bocanadas de aliento ante el frío exterior no los delatasen. Solo la nieve al caer de las ramas de las encinas, entre las que iban alineados, llenaba las sombras con un ¡plaf! húmedo al chocar contra el suelo. Desde la ladera ...